lunes, 31 de octubre de 2011

BALANCE DEL PROCESO ELECTORAL EN PUEBLA del 23 DE OCTUBRE DE 2011

BALANCE DEL PROCESO ELECTORAL EN PUEBLA del 23 DE OCTUBRE DE 2011
Luis Ortega Morales.
Durante cerca de un año a través de Carlos Hernández Pérez y Felipe Ortega, en los terrenos deportivos de la escuela Salvador Allende, nos convocamos diversos agrupamientos con el fin de abordar la posibilidad de agrupar a la diferentes fuerzas sociales y construir un frente político y social lo más amplio posible. En esta primera convocatoria estuvieron presentes Elba Cerezo y Galdino Castillo de UDENA, quienes recientemente habían roto con Roxana Luna y ADN y habiendo apoyado a la Alianza con Moreno Valle, negociado la candidatura a diputada con los cuchos del PRD, ahora buscaban unirse en este esfuerzo de construir una fuerza independiente. Felipe Ortega llegó a la consejería estatal con la ayuda del grupo de Martha García Rocha y su candidato a la presidencia estatal del PRD Miguel Tamayo, Eduardo Soriano y Mario Franco Barbosa y lo seguía convocando a todas las reuniones a pesar de que negoció con los chuchos la secretaría de organización, participaron en la Alianza con candidaturas a diputado y en ese momento estaba buscando un puesto importante en la burocracia estatal. Estuvo el doctor Alarcón Hernández quien advirtió que después de los 100 días del gobierno de Moreno Valle, muchos de los que estaban presentes seguramente estarían en el gobierno y que habría que esperar si esto ocurría. Ahí también llegó Norberto Amaya, con sus hermanos, en representación de UNIR y la fuerza de Armando Quintero. La presencia de Samuel Malpica, María Eugenia Ochoa, Ignacio Rosas, Alma Leticia León y mía hacía representar a Martí Batres a quien también se habían acercado todos estos. Miguel Tamayo y Martha García Rocha pertenecía al grupo de Martí, pero esta rompió con ese grupo y todos ellos se independizaron. Por su acercamiento con los chuchos , Miguel Tamayo se separó de este grupo. Posteriormente hicimos una asamblea estatal a la que llegaron Horacio Gaspar Lima, José Guadalupe Sánchez, Andrés Toriz, Rosa María López García, Guillermo Espinosa,  Juárez de Tecamachalco y Mario Vélez.
Hicimos varias reuniones, impartimos conferencias de prensa y emitimos varios documentos en los que se fijaron posiciones sobre todo ante la derechización del gobierno de Rafael Moreno Valle, la desaparición del grupo parlamentario del PRD, quienes se sumaron al del PAN, la terminación del período de gestión de las dirigencias nacional y estatal y la ausencia total de la vida partidaria. Posteriormente se acercó Rubén Hernández y Armando Méndez, participó en asambleas Sixto. Posteriormente, a instancias de Norberto Amaya y de Rubén Hernández se iniciaron las pláticas con Jorge Méndez con el cual emitimos un comunicado con un contenido que continuaba las declaraciones anteriores.
Como puede verse, la reunión de todos estos agrupamientos significaba un esfuerzo importante, que de participar en un solo bloque podía convertirse en una gran fuerza.
Los dos momentos clave en la vida del PRD y que y que echaron porla borda la posibilidad de transformación profunda fueron 1), El Consejo Nacional del PRD que sesionó el 19 de marzo, donde se constituye el Grupo de los 8 (G8) y acordaron cerrar filas con Dolores Padierna, para dirigir el partido. En esa sesiòn de los 309 consejeros asistentes, 134 votos a su favor, 138 para Nueva Izquierda y 34 para Armando Ríos Piter, candidato del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, es decir, que habìa empate entre NI y sus opositores. El 20 de marzo “el Consejo Nacional del PRD eligió anoche a Jesús Zambrano y Dolores Padierna como su presidente y su secretaria general. Para alcanzar este acuerdo, ambos perredistas debieron integrar una nueva fórmula que diera validez al proceso, con 84.61 por ciento de los 310 consejeros” “–No. Te propongo que tú seas el número uno y yo la número dos –insistió Padierna. –Tiene que haber votación para que se legalice –acotó Zambrano. La sui generis fórmula Zambrano-Padierna obtuvo una aprobación de 233 consejeros, y el rechazo de 36, que surgen del denominado grupo de los ocho”. (La Jornada)
De no haber aceptado la votación, Zambrano no podría ser presidente nacional pues requerìa las dos terceras partesde los votos del Consejo para que se pudiera legalizar. Esto obligaría a que se realizaran las elecciones nacionales del partido, en todos los niveles y le quitaría mucho del poder de decision a NI. La decision de IDN fue de búsqueda de posiciones, para desde ahí buscar una mayor presencia en la selección de candidatos a diputados federales e influir en la designación del candidato a la presidencia de la República.
Sin embargo, aparentemente, la relación de fuerzas beneficiaba a IDN, pero con el rechazo del grupo de los 8. Así las cosas, el Tribunal Electoral Federal resuelve la demanda para invalidar los acuerdos del Consejo Nacional y dictamina que se celebren elecciones nacionales de consejeros nacionales, estatales y delegados al Congreso. Esta resolución daba la oportunidad de reconstruir el bloque y salir unidos contra NI. Pero no fue así.
En Puebla, la construcción de un bloque contra Nueva Izquierda tenía amplias perpectivas, si es que se mantenían todos los que habían participado en las reuniones. La propuesta que hicimos fue la de construir este bloque contra NI y registrarnos juntos con un folio especial. Pero no fue así, Norberto Amaya decidió aliarse con Jorge Méndez y este salir con su propio registro; Martha García Rocha y Mario Franco salieron por su cuenta, Miguel Tamayo y Felipe Ortega salieron por su lado. Galdino Castillo y Elba Cerezo hicieron lo propio. Aparecieron más folios, todos ellos con registros parciales y cada uno de los grupos que nos reuníamos se registró por su parte. Nosotros logramos un frente entre IS, Rubén Hernández, el doctor Alarcón Hernández y el grupo de José Guadalupe Sánchez. Es decir, todo lo que habíamos discutido durante cerca de un año, se fue por la borda y todos fueron engañados por todos. El objetivo de cada uno de ellos era alcanzar cuando menos un consejero nacional y un número de consejeros estatales suficientes para negociar cuando menos una secretaría. El caso más triste fue de quienes solo pretendían un consejero estatal, para estar en posibilidades de conseguir una chamba.
El segundo momento fue el anuncio de que Nueva Izquierda controlaría la Comisión Electoral y que en Puebla estaría compuesta entre NI y AND, anunciaba que el control del proceso estaría nuevamente en manos de NI, quien desataría todas las formas para imponer sus votos. Así, NI, AND y FNS, se despacharían solos. A partir de este momento toda posibilidad de rescate del PRD estaba perdido.
El lunes 31 de octubre aparece el balance de NI:  Consejeros estatales. NI, 66; AND, 15; FNS, 12. IDN, 6; Miguel Tamayo, 6; Mario Franco, 5; Consejeros Nacionales. NI, 3; AND, 1 y FNS, 1.
Todo esto demuestra que:
1. El interés principal de las corrientes del PRD consiste en lograr el mayor número de espacios de poder, no importa con quien se alien. Este fue el caso de Dolores Padierna.
2. Con esta premisa resulta imposible la constitución de un frente capaz de derrotar a Nueva Izquierda y renovar la política de la izquierda poblana.
3. Quienes hoy están en la dirección del PRD en Puebla, seguramente, buscarán más espacios y alianzas electorales con el PAN y con el PRI. Todo ello para mantenerse en las cúpulas, alejándose todavía más de la izquierda y taparle el paso a Andrés Manuel López Obrador.
Es significativa la nota de Milenio Puebla del 31 de octubre. Érick Cotoñete dice: “los comités municipales que operaban para IDN son simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, quien promueve sus aspiraciones políticas a través del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y ya no son militantes del PRD o adherentes del del partido del Sol Azteca”. 

El drama del PRD Arnaldo Córdova

El drama del PRD
Arnaldo Córdova
A
ntonio Gramsci, el gran revolucionario italiano, apuntaba que un partido político debe ser un intelectual colectivo, con una visión de la sociedad que es y tiene que ser fruto del estudio y del análisis profundo y pormenorizado de la misma. No se trataba de un ente abstracto o figurado, sino del concepto que debe definir la organización partidista como elaboradora de conceptos que sean el resultado de la discusión de todos sus miembros y del acuerdo de los mismos, para empezar, en el conocimiento que entre todos deben producir. El partido no es sólo un órgano para la acción, sino, en primer lugar, para el conocimiento del entorno en el que debe actuar.
Si vemos lo que es hoy el PRD (en realidad siempre lo ha sido), sumido en una profunda miseria intelectual, por falta de cuadros que lo cultiven y lo desarrollen como una organización del talento y del conocimiento, lo que encontramos es la corrupción que el dinero público ha llevado a sus entrañas y la conversión de sus dirigentes en auténticos cazadores de fortuna, logreros y corrompidos que han hecho su modo de vida ocupando toda clase de puestos burocráticos o de elección, activistas ignorantes y pragmáticos que, por ejemplo, cuando llegan a ser diputados o senadores, no pueden hacer otra cosa que calentar la curul. Su tarea más frecuente es la de bloquear o anular a otros cuadros mejor preparados.
El partido gramsciano es también una organización colectiva que busca su perfeccionamiento a través del análisis y el debate. Desde luego, se trata de un partido democrático que permite la circulación de ideas y también de los oficios y los quehaceres; todo ello debe traducirse en un recambio oportuno de sus cuadros dirigentes o su sustitución cuando cometen faltas graves contra la legalidad y la vida interna del partido o, incluso, cuando se destacan nuevos cuadros. Se trata, también, por supuesto, de un partido de izquierda cuya existencia está cifrada en el debate y la discusión. Sólo así puede concebirse la vida interna y el desarrollo institucional de un partido.
El PRD es un partido que no sabe discutir, en gran medida, por una enorme ignorancia de sus cuadros, casi todos ellos activistas que sólo son duchos en la grilla y la cosecha de prebendas, pero carentes de ideas y de cultura. Y no estoy pensando en un partido ideal. A pesar de todos sus defectos, ese era el credo de los antiguos partidos de izquierda y, sobre todo, comunistas. Eran partidos de cuadros. El PRD es un partido de masas, pero con una dirección sumamente burocratizada y oportunista.
Es verdad que ningún partido puede ser en realidad democrático, como lo demostró Robert Michels, uno de los pioneros en el estudio de los partidos políticos, porque en ellos siempre se encumbran oligarquías partidistas que muchas veces es imposible cambiar o derrocar. Gramsci lo sabía y de seguro había observado lo mismo en los partidos comunistas de su época. Pero él postulaba un nuevo tipo de partido en el que, precisamente, el debate y la participación activa de sus militantes pusieran al descubierto y pudieran conjurar cualquier intento de oligarquía partidista.
El PRD ha sido un partido oligárquico desde su fundación. Los cardenistas, acostumbrados al tipo de liderazgo que conocieron en el PRI y, siendo mayoría en la nueva organización, impusieron ese tipo de liderazgo, el cual ha acabado por degenerar en dirigencias corruptas y entreguistas que buscan la liquidación del partido (como solía decirse en lenguaje leninista), entregándolo a la derecha más reaccionaria y pasando sobre toda clase de principios que el PRD haya podido enarbolar.
La esencia de un verdadero partido consiste en el debate hacia adentro y hacia afuera, no la componenda de intereses mezquinos. A través del debate se traza la línea política del partido y su táctica en el campo de la lucha política. El debate ayuda a mantener la identidad política del partido; la componenda y el oportunismo aniquilan toda formación partidista, al grado de que ve como muy natural aliarse con los peores enemigos. Resulta ridículo y grotesco, como hacen los chuchos, alegar que eso es hacer política moderna y superar el primitivismo de la izquierda. Aliarse con el PAN es ir al extremo del espectro político y entregarse sin ninguna ventaja a la extrema derecha.
Un partido es un ente colectivo que envuelve intereses superiores a sí mismo. Los intereses partidistas son, por su naturaleza, intereses parciales que no alcanzan para dar su verdadera identidad. Los verdaderos intereses de un partido democrático y de izquierda son los que identifica, siempre desde su particular punto de vista, como los intereses de la nación; puede estar equivocado, pero en todo caso es algo que lo debe caracterizar: su identidad con la nación, con la sociedad. Se trata de su respuesta particular a los grandes problemas nacionales. Un partido sin una visión fundada y legitimada de los intereses nacionales, es una pandilla de vividores sin más intereses que sus muy particulares, tal y como ocurre hoy en el PRD.
Un partido forma sus direcciones a través de una selección rigurosa de sus capacidades y talentos y, aunque la lucha interna, característica de todo verdadero partido, puede adolecer de una cierta ferocidad, siempre versa sobre lo más adecuado para la solución de todos los problemas, propios y de la nación. Jamás premia la corrupción ni la ineptitud, a riesgo siempre de sufrir derrotas y descalabros sin fin. Cada elección de dirigentes y de candidatos debe estar precedida de un amplio debate sobre la calidad moral y política de quienes aspiran a esos puestos. En ello no pueden permitirse sorpresas ni prácticas corruptas.
En el PRD no hay nada de eso. Anclado en la existencia de tribus y sectas cuyos intereses definen los del partido, sus debates son únicamente para fijar las cuotas que a cada grupo corresponden en los puestos o, como los animales, los mojones de sus territorios. El espectáculo que ha dado hace unos días lo descubre una vez más como una masa informe de gandallas de la peor ralea a los que la idea misma del partido les es totalmente extraña, ya no digamos los pálidos principios inscritos en sus documentos básicos de los que ninguno se acuerda, como no sea para reivindicar sus cuotas de poder y los centavos que les tocan.
Un partido que tiene como uno de sus principales campos de acción la lucha parlamentaria, busca siempre llevar sus mejores cuadros intelectuales y políticos a los órganos legislativos. En un partido enrevesado como lo es el PRD, eso es una vana ilusión. Se ha podido ver a la luz del sol en días recientes. Las dentelladas y los gruñidos son por los huesos. En ningún caso se ha visto que alguien quiera poner un poco de orden en ese panorama desolador que ofrecen las corrientes en contienda. La mayoría de los cuadros perredistas son viejos activistas que no tienen idea de lo que debe ser el partido ni mucho menos del papel que debe desempeñar en el Legislativo.
Un verdadero partido se define por su responsabilidad frente a la sociedad. Un partido así se postula como servidor de esa sociedad; existe para ser instrumento de las aspiraciones sociales y su prestigio en el seno de la misma debe depender del modo en que se ligue a ella y participe activamente en la solución de sus problemas. El PRD existe para sí mismo, lo que quiere decir para satisfacer las ambiciones de sus dirigentes. La sociedad viene a ser sólo la arena en que los perredistas se destrozan por sus mezquindades. Eso es el PRD.
Arnaldo Córdova
A
ntonio Gramsci, el gran revolucionario italiano, apuntaba que un partido político debe ser un intelectual colectivo, con una visión de la sociedad que es y tiene que ser fruto del estudio y del análisis profundo y pormenorizado de la misma. No se trataba de un ente abstracto o figurado, sino del concepto que debe definir la organización partidista como elaboradora de conceptos que sean el resultado de la discusión de todos sus miembros y del acuerdo de los mismos, para empezar, en el conocimiento que entre todos deben producir. El partido no es sólo un órgano para la acción, sino, en primer lugar, para el conocimiento del entorno en el que debe actuar.
Si vemos lo que es hoy el PRD (en realidad siempre lo ha sido), sumido en una profunda miseria intelectual, por falta de cuadros que lo cultiven y lo desarrollen como una organización del talento y del conocimiento, lo que encontramos es la corrupción que el dinero público ha llevado a sus entrañas y la conversión de sus dirigentes en auténticos cazadores de fortuna, logreros y corrompidos que han hecho su modo de vida ocupando toda clase de puestos burocráticos o de elección, activistas ignorantes y pragmáticos que, por ejemplo, cuando llegan a ser diputados o senadores, no pueden hacer otra cosa que calentar la curul. Su tarea más frecuente es la de bloquear o anular a otros cuadros mejor preparados.
El partido gramsciano es también una organización colectiva que busca su perfeccionamiento a través del análisis y el debate. Desde luego, se trata de un partido democrático que permite la circulación de ideas y también de los oficios y los quehaceres; todo ello debe traducirse en un recambio oportuno de sus cuadros dirigentes o su sustitución cuando cometen faltas graves contra la legalidad y la vida interna del partido o, incluso, cuando se destacan nuevos cuadros. Se trata, también, por supuesto, de un partido de izquierda cuya existencia está cifrada en el debate y la discusión. Sólo así puede concebirse la vida interna y el desarrollo institucional de un partido.
El PRD es un partido que no sabe discutir, en gran medida, por una enorme ignorancia de sus cuadros, casi todos ellos activistas que sólo son duchos en la grilla y la cosecha de prebendas, pero carentes de ideas y de cultura. Y no estoy pensando en un partido ideal. A pesar de todos sus defectos, ese era el credo de los antiguos partidos de izquierda y, sobre todo, comunistas. Eran partidos de cuadros. El PRD es un partido de masas, pero con una dirección sumamente burocratizada y oportunista.
Es verdad que ningún partido puede ser en realidad democrático, como lo demostró Robert Michels, uno de los pioneros en el estudio de los partidos políticos, porque en ellos siempre se encumbran oligarquías partidistas que muchas veces es imposible cambiar o derrocar. Gramsci lo sabía y de seguro había observado lo mismo en los partidos comunistas de su época. Pero él postulaba un nuevo tipo de partido en el que, precisamente, el debate y la participación activa de sus militantes pusieran al descubierto y pudieran conjurar cualquier intento de oligarquía partidista.
El PRD ha sido un partido oligárquico desde su fundación. Los cardenistas, acostumbrados al tipo de liderazgo que conocieron en el PRI y, siendo mayoría en la nueva organización, impusieron ese tipo de liderazgo, el cual ha acabado por degenerar en dirigencias corruptas y entreguistas que buscan la liquidación del partido (como solía decirse en lenguaje leninista), entregándolo a la derecha más reaccionaria y pasando sobre toda clase de principios que el PRD haya podido enarbolar.
La esencia de un verdadero partido consiste en el debate hacia adentro y hacia afuera, no la componenda de intereses mezquinos. A través del debate se traza la línea política del partido y su táctica en el campo de la lucha política. El debate ayuda a mantener la identidad política del partido; la componenda y el oportunismo aniquilan toda formación partidista, al grado de que ve como muy natural aliarse con los peores enemigos. Resulta ridículo y grotesco, como hacen los chuchos, alegar que eso es hacer política moderna y superar el primitivismo de la izquierda. Aliarse con el PAN es ir al extremo del espectro político y entregarse sin ninguna ventaja a la extrema derecha.
Un partido es un ente colectivo que envuelve intereses superiores a sí mismo. Los intereses partidistas son, por su naturaleza, intereses parciales que no alcanzan para dar su verdadera identidad. Los verdaderos intereses de un partido democrático y de izquierda son los que identifica, siempre desde su particular punto de vista, como los intereses de la nación; puede estar equivocado, pero en todo caso es algo que lo debe caracterizar: su identidad con la nación, con la sociedad. Se trata de su respuesta particular a los grandes problemas nacionales. Un partido sin una visión fundada y legitimada de los intereses nacionales, es una pandilla de vividores sin más intereses que sus muy particulares, tal y como ocurre hoy en el PRD.
Un partido forma sus direcciones a través de una selección rigurosa de sus capacidades y talentos y, aunque la lucha interna, característica de todo verdadero partido, puede adolecer de una cierta ferocidad, siempre versa sobre lo más adecuado para la solución de todos los problemas, propios y de la nación. Jamás premia la corrupción ni la ineptitud, a riesgo siempre de sufrir derrotas y descalabros sin fin. Cada elección de dirigentes y de candidatos debe estar precedida de un amplio debate sobre la calidad moral y política de quienes aspiran a esos puestos. En ello no pueden permitirse sorpresas ni prácticas corruptas.
En el PRD no hay nada de eso. Anclado en la existencia de tribus y sectas cuyos intereses definen los del partido, sus debates son únicamente para fijar las cuotas que a cada grupo corresponden en los puestos o, como los animales, los mojones de sus territorios. El espectáculo que ha dado hace unos días lo descubre una vez más como una masa informe de gandallas de la peor ralea a los que la idea misma del partido les es totalmente extraña, ya no digamos los pálidos principios inscritos en sus documentos básicos de los que ninguno se acuerda, como no sea para reivindicar sus cuotas de poder y los centavos que les tocan.
Un partido que tiene como uno de sus principales campos de acción la lucha parlamentaria, busca siempre llevar sus mejores cuadros intelectuales y políticos a los órganos legislativos. En un partido enrevesado como lo es el PRD, eso es una vana ilusión. Se ha podido ver a la luz del sol en días recientes. Las dentelladas y los gruñidos son por los huesos. En ningún caso se ha visto que alguien quiera poner un poco de orden en ese panorama desolador que ofrecen las corrientes en contienda. La mayoría de los cuadros perredistas son viejos activistas que no tienen idea de lo que debe ser el partido ni mucho menos del papel que debe desempeñar en el Legislativo.
Un verdadero partido se define por su responsabilidad frente a la sociedad. Un partido así se postula como servidor de esa sociedad; existe para ser instrumento de las aspiraciones sociales y su prestigio en el seno de la misma debe depender del modo en que se ligue a ella y participe activamente en la solución de sus problemas. El PRD existe para sí mismo, lo que quiere decir para satisfacer las ambiciones de sus dirigentes. La sociedad viene a ser sólo la arena en que los perredistas se destrozan por sus mezquindades. Eso es el PRD.

LLAMAMIENTO DEL MOVIMIENTO COMUNISTA MEXICANO (MCM)

LLAMAMIENTO DEL MOVIMIENTO COMUNISTA MEXICANO (MCM)
El país requiere de una alternativa anticapitalista, que se construya desde la crisis del capitalismo, como resultado de la acción del movimiento social, político y cultural, cuyos dirigentes estén organizados específicamente para realizar esta tarea, preparados y dispuestos a poner por encima de sus intereses individuales, los del colectivo orgánico y social, y que sean capaces de interpretar colectivamente la realidad y fijar las perspectivas que nos acerquen al objetivo. Para tal tarea se requiere un compromiso de militancia colectiva, un esfuerzo para el estudio cotidiano y una responsabilidad para el cumplimiento de las tareas acordadas, en un proceso de vigilancia autocrítica y de balances continuos. Ser portadores de una cultura para la transformación del capitalismo al comunismo.
Quienes en un período de nuestra vida militamos en el comunismo y que ahora sostenemos la posibilidad de ese cambio, -que no hemos sido cooptados por el individualismo y los intereses puramente económicos para alcanzar lo más rápido posible las altas esferas de los estratos sociales- hoy, ante la evidente ausencia de perspectiva organizacional y política, podemos iniciar la construcción de esa alternativa, con base en los principios propios de una conducta en beneficio de las clases desposeídas.
Pero también, están muchos jóvenes que se han dado cuenta de la ausencia de esa alternativa organizacional, están en búsqueda de coincidencias con quienes tienen la identidad cultural, ideológica, política o profesional. La gran mayoría de estos desconocen por completo la experiencia de la militancia comunista, pero en su rechazo a la participación en alguno de los partidos político-electorales, todo parece un abismo de irremediable suicidio. A esos jóvenes debemos mostrarles las experiencias, pero sobre todo construir una dinámica de participación colectiva comunitaria, en la discusión, en el análisis, en la búsqueda de alternativas y en la formación para  el estudio riguroso, profundo y científico de la realidad.
Sin embargo, la viabilidad del comunismo en México es todavía algo que se tiene que demostrar, o en su caso, construir, y eso requiere un esfuerzo de reflexión, de organización y de discusión colectiva. Esto pasa obligatoriamente por la discusión de lo que no es el comunismo, o en su caso, que el comunismo no pasa necesariamente por los socialismos que conocimos y que supuestamente eran los períodos de transición al comunismo.  De la misma forma, la práctica de los comunistas y la estrategia aplicada por estos, no necesariamente significa la aplicación de principios y políticas consecuentes con el objetivo de construir el comunismo, lo que obliga a una discusión sobre el valor de la práctica y  la estrategia que los comunistas aplicaron en las décadas pasadas, en las organizaciones sociales y en las instituciones donde la presencia comunista fue determinante.   
Pero también, la viabilidad del comunismo en México, no tiene que ser reducido a la viabilidad del comunismo europeo en Latinoamérica. La viabilidad del comunismo como salida al capitalismo mundial o latinoamericano es solo un método de análisis de la realidad, pero no es el sustento concreto de esa transformación. Eso es precisamente lo que se tiene que construir y su realización es exactamente su demostración. La práctica es el elemento clave de la transformación, pero la práctica aquí y ahora, en México, y en el México actual, sin traslados mecánicos de experiencias históricas y geográficas que nos son totalmente ajenas. Por ello, no se trata de estudiar a Marx, sino de conocer bien a los marxistas y en especial a los latinoamericanos. De aquí, la necesidad de tener claro lo que significa el izquierdismo en México, lo que son y lo que proponen las diversas organizaciones de izquierda y hasta donde la izquierda, incluida MORENA, en el ámbito pacífico, electoral y constitucional, representan una alternativa de reforma radical del capitalismo mexicano que alivie la situación de las clases pobres y desarrolle la concientización política, social y cultural del pueblo.     
En fin, la posibilidad de la existencia de una alternativa anticapitalista, se reduce a la posibilidad de construirla y eso solo es posible en la discusión colectiva y en la militancia política, con principios comunitarios y compromisos de cabalidad, de solidaridad, propios de quienes están convencidos de esta tarea.
La reconstrucción de esta enorme tarea no es la simple recuperación de las siglas, del significado profundo del comunismo o de la simbología de la hoz y el martillo, sino que es la conjunción de ideas, propuestas de solución, acciones conjuntas y comunitarismo como concepción de vida y de trabajo, lo que nos puede unificar en un torrente que se convierta en un gran movimiento, cuya inercia arrastre a todos los pobres de México en una organización que proponga salidas reales a las penurias de los trabajadores, desempleados, amas de casa, indígenas, migrantes, profesionistas, en fin a todos los sectores de los desposeídos, que hoy no tienen alternativa.
La historia de nuestro país, nos muestra la resistencia de los indígenas a la explotación capitalista, pero también la sumisión a los patrones y caciques. El subdesarrollo, producto de la super explotación colonial y neocolonial, nos da características radicalmente distintas al capitalismo europeo. La pérdida de identidad indígena y la ambigüedad  del criollismo, imposibilitan una posición de clase y es difícil asumir una postura independiente y radical ante el capitalismo, sobre todo por los niveles de dominio y super explotación en que nos tiene el imperialismo norteamericano. Difícilmente encontraremos en los gobiernos mexicanos una postura autónoma e independiente ante el gobierno norteamericano. La resistencia cultural indígena a lo largo del coloniaje, las batallas de la clase obrera, a lo largo del siglo XX y en especial en los 50s y 60s y las protestas de los universitarios en los 60s y 70s. La lucha guerrillera urbana de los 70s. y  las luchas populares y campesinas en los 80s., nos demuestran una larga experiencia de oposición anticapitalista y de resistencia política, social y cultural. Sin embargo, eso no se tradujo en la construcción organizaciones obreras, sociales y políticas independientes,  de larga tradición, capaces de generalizar su lucha y poner en crisis al sistema político en un  determinado país. Por el contrario, existe un retroceso en la resistencia y la organización de la clase obrera y de los sectores sociales de las clases populares. Esa es una tarea urgente que obligatoriamente requerimos para cumplir con nuestro objetivo.
La derecha salinista y priista, así como la panista y la perredista, junto con sus tribus y sus grupos corporativos, clientelares y gestores de proyectos productivos, las iglesias, los empresarios, la burocracia gubernamental y de las instituciones autónomas, así como el imperialismo norteamericano y de la OTAN, no tienen contemplado el surgimiento de un movimiento comunista en México, a pesar de los diferentes grupos que así se apellidan, por lo que es posible un repunte de la persecución y el odio, que ya es histórico en contra de los comunistas. Solo la organización y la verdadera identidad de izquierda consecuente y anticapitalista, hará posible -como siempre lo hemos hecho-,  detener esos embates y derrotarlos, como lo están, históricamente.

CONVOCATORIA A LA PRIMERA ASAMBLEA REGIONAL PUEBLA-TLAXCALA, DEL MOVIMIENTO COMUNISTA MEXICANO (MCM)
Por todo ello, es que los convocamos a la Primera Asamblea Regional Puebla-Tlaxcala, del Movimiento Comunista Mexicano (MCM) e iniciar con ello el camino de construcción de la alternativa anticapitalista para México y la región, para el próximo sábado 19 de noviembre a la 16 horas, en la Calle 6 norte Nº 3, altos, Col. Centro, con la presencia de Xavier Robles y Guadalupe Ortega, cineastas y guionistas de “Rojo Amanecer”  
Atentamente
H. Puebla de Z., a 30 de octubre de 2011
http://colectivorumboproletario.blogspot.com/2011/03/los-contenidosdenuestralucha.html
La Comisión convocante
Teresa Bonilla Fernández, Ignacio Silva León, Luis Ortega Morales, Alma Leticia León, José Isabel Juárez Torres.
(firmar convocatoria)

EL CAPITALISMO HOY Y LA LUCHA DE CLASES EN MEXICO. Armando Martínez Verdugo


EL CAPITALISMO HOY Y LA LUCHA DE CLASES EN MEXICO; BASES PARA ELABORAR LAS LÍNEAS DE COMBATE DEL MCM

PRESENTACION
Por acuerdo de la Coordinadora Nacional reunida el uno de octubre de 2011 se formó la Comisión de investigación del Movimiento Comunista Mexicano. Su formación obedece a la necesidad de dotarnos del conocimiento indispensable que permita al MCM elaborar sus líneas de combate: estrategia, línea política de periodo y táctica.
La Comisión de investigación fue electa directamente por aquella reunión del uno de enero, pero asumió un carácter abierto, es decir, podrán incorporarse a su seno las o los militantes del Movimiento que lo deseen. Esa reunión no definió a la Comisión formas de operar ni plazos para el cumplimiento de su cometido; la dejó en libertad para auto-organizarse. Las orientaciones fundamentales para su conformación, sin embargo, fueron expuestas en dicha reunión de la CN, sobre todo cuando se planteó la necesidad de basar la elaboración de la línea política en la aprehensión del estado real de la contradicción capital-trabajo, de las actuales formas de producción de plusvalía, de la explotación actual de los trabajadores, de las formas específicas que hoy asume la subsunción del trabajo por el capital, de los actuales rasgos del Poder del capital sobre el trabajo, es decir, sobre la actual lucha de clases, pues los comunistas no hemos vuelto para arreglar entuertos del sistema sino para coadyuvar a su subversión radical y definitiva.
La formación de esta Comisión es un reconocimiento de que hoy en el MCM no se cuenta con un conocimiento de tal naturaleza o lo que tenemos es insuficiente, y que persistir en el intento de formular la línea política del MCM sin solventar mínimamente aquella ausencia es cuando menos desatinado.
La Comisión de investigación del MCM llevará a cabo sus trabajos en tres sentidos: 1) organizará y realizará la investigación; 2) difundirá sus avances y resultados a todo el Movimiento; 3) presentará a los órganos de dirección del MCM propuestas de acción política, que den base a la investigación y le conviertan en proceso vivo de construcción revolucionaria.
Como un primer paso para organizar la tarea encomendada presentamos aquí nuestro primer PROTOCOLO DE INVESTIGACION con el que sólo se busca orientarnos en nuestro trabajo.
INTRODUCCION

El presente estudio se lleva a cabo desde el plano de una investigación militante, es decir, somos el sujeto y el objeto de esta indagación, investigamos un problema del que somos parte constitutiva social y políticamente hablando. En segundo lugar, es militante, porque la llevamos a cabo bajo una ubicación y un compromiso político revolucionario.
 Nuestra perspectiva de investigación es comunista porque asumimos quejamás podrá comprenderse el contenido profundo del capitalismo sin una concepción real y un sostenimiento de la autodeterminación de los trabajadores, lo que implica que no investigamos, no discutimos ni buscamos la reorganización de la sociedad, sino la abolición del trabajo asalariado, no la sustitución de un régimen político por otro sino el establecimiento de la conducción de sus propias vidas por el conjunto del pueblo, la dirección de la producción de la vida integral por el conjunto de los trabajadores, la determinación y organización por el propio pueblo de cada aspecto de su vida, la abolición inmediata de la división fundamental de la sociedad en un estrato de dirigentes y una masa de ejecutantes. Investigamos al capitalismo bajo la visión de que en sus entrañas está su negación radical que es la que nos interesa poner en relieve, para así dar proceso  a una vida humana en la que lo básico no sea un gran desarrollo de las fuerzas productivas, no un incremento de la satisfacción de las necesidades como consumidores, ni tampoco un aumento de los derechos políticos, sino el cambio radical de la naturaleza y del contenido del trabajo, de la producción integral de la vida. En nuestra perspectiva, la libertad es una mitificación si no comprende la capacidad humana de decidir en la actividad humana fundamental: la actividad productora de la propia vida. La autonomía es una farsa si no engloba la capacidad para traducir aquella capacidad decisoria (libertad) en capacidad constructora del modo y el proyecto de producir la vida propia. La independencia será una quimera si no constituye la capacidad de los trabajadores para hacer lo anterior realizando su interés, su cultura, su manera de ser, su identidad. Lo mismo ocurrirá con la democracia si no es la capacidad para hacer cumplir la libertad, la autonomía y la independencia social, sin permitir nunca su re-enajenación. Este es el verdadero contenido del comunismo y desde él nos disponemos a indagar las condiciones que permitan su realización.
OBJETIVOS
General. Dar cuenta de las características fundamentales del capitalismo hoy y de la lucha de clases en México.
Particular. Construir un breve esbozo de la línea política del Movimiento Comunista Mexicano en el actual periodo de la lucha social y de clases en México.


JUSTIFICACION

El capitalismo no es estático; hoy vive una nueva etapa en su movimiento, un lapso en el que si bien se reiteran relaciones estructurales que fundan al sistema, éstas adoptan formas nuevas que se despliegan al lado de relaciones y de estructuras completamente inéditas (conversión del despotismo de fábrica en un despotismo social, por ejemplo). Los militantes del Movimiento Comunista Mexicano debemos conocer con la mayor profundidad posible estas nuevas transformaciones capitalistas las que, en última instancia, son desarrollos nuevos de la contradicción entre el capital y el trabajo. La elaboración de nuestras líneas de lucha nos remite indefectiblemente al estudio y a la comprensión de estos nuevos fenómenos del terreno en el que desplegamos nuestra acción política.
Históricamente está demostrado que el punto de partida de una formulación de las líneas de combate comunista mexicano es la caracterización deldesarrollo del capitalismo en México y en el mundo hoy. Y está evidenciado también que esta caracterización es posible como una tarea especial que requiere concentración y priorización. No se trata de llevar a cabo una investigación intelectualoide, sino envueltos en los problemas políticos más candentes de la lucha de clases en este momento. Pero tampoco se trata de mediomanejar las cosas para medioelaborar nuestros lineamientos, e ir arrastrando deudas teóricas y de construcción que siempre estarán exigiendo solución verdadera.
El simple hecho de proclamar que nosotros, los comunistas del MCM, no nos ubicamos en los actuales parámetros de la caracterización de lo que ocurre en México y no asumimos las propuestas hasta hoy dominantes sino que buscamos, y estamos trabajando en ello, propuestas y lineamientos de lucha verdaderamente anti-capitalistas, e invitamos a que nos juntemos para conseguirlo, nos permitirá abrir expectativas nuevas ante nuestro pueblo y nuestra juventud.
Si el MCM se dispone a llenar el hueco que significa la ausencia casi total de una voz y de una acción verdaderamente comunistas, está obligado a retomar, en las condiciones nuevas, la tarea de investigación y construcción de una caracterización de lo real existente, tarea que o hemos abandonado o sólo parcialmente tenemos cubierta.

ALGUNAS CLAVES QUE PUEDEN AYUDAR

1.    Las líneas de lucha o de combate de los comunistas son componente inseparable de un sistema de conducción comunista. Este complejo sistémico se compone de:
a)    Los principios.
b)   El programa de la revolución.
c)    Las plataformas de lucha, o los pliegos petitorios.
d)   La vía de la revolución.
e)    Las formas y las estructuras de la organización de los comunistas.
f)     El tipo organizacional con el que actúan los comunistas.
Se trata de un sistema, es decir, estos componentes son inseparables, se retroalimentan, se influyen mutuamente, guardan y realizan una coherencia (están cruzados por los mismos fines y “jalan” hacia la misma dirección), constituyen una organicidad comunista. El MCM deberá construirlos-formularlos como sus herramientas para un trabajo verdaderamente comunista.
2.    Asumiendo que estos conceptos son convencionales, proponemos entender como líneas de lucha o de combate a
a.     La estrategia.
b.    La línea política de periodo.
c.     La táctica.
Cada una de estas líneas comprende, se basa o busca realizar:
a.     Los objetivos centrales.
b.    Las tareas centrales.
c.     Las metas centrales.
d.    Las consignas centrales.
e.     Las formas de lucha y de organización centrales…
… que los comunistas impulsan e impulsarán en lapsos determinados del movimiento de la lucha social y de clases, lapsos como:
a.     La época por la que pasa la conflictividad entre capital y trabajo (línea general del movimiento comunista internacional).
b.    El proceso total “nacional” (Estrategia).
c.     El periodo (línea política de periodo).
d.    El momento actual (la táctica).

3.    La delimitación de la lucha social y de clases, que se expresa en los lapsosanotados (separados por numerosas etapas y fases con sus respectivascoyunturas) no es ocurrencia de los revolucionarios, sino que conforma una manifestación objetiva y subjetiva de las contradicciones que componen al sistema capitalista. Hay que estudiar estas manifestaciones, algunas de las cuales son:
a.     Ubicar la característica más significativa del movimiento del conjunto de lasfuerzas motrices de la revolución.
b.    Encontrar la peculiaridad más específica del movimiento del sector activodel pueblo (sociopolíticamente más dinámico en el lapso concreto; algún autor comunista le llama la vanguardia social), reconociendo que los procesos de cambio no son jalonados por el cien por cien de la población, sino que, con frecuencia, se destacan de su seno conjuntos de diversa proporción que asumen comprensiones, voluntades y actitudes de mayor avanzada política que el resto.
c.     La peculiaridad del movimiento del Poder (no reducido al Estado y menos al Gobierno).
d.    La peculiaridad más notable del movimiento de la organización comunista(lo que en el marxismo-leninismo se ha denominado la vanguardia política del proletariado).
El propósito es dar seguimiento a estos “nichos” de la conflictividad, a través del estudio de relaciones básicas del proceso de explotación del trabajo por el capital, como:
a)    La especificidad de la acumulación del capital, en la etapa concreta de su desarrollo.
b)   La especificidad de los sectores de la producción: Sector I (producción de medios de producción para producir medios de producción); Sector II (producción  de medios de consumo).
c)    Rastrear si el producto global se realiza en el mercado interno o en el mundial.
d)   Cuál tipo de consumo predomina: consumo productivo, consumo individual.
e)    Ubicar todo lo anterior en su correlación planetaria, como elementos decivilización.
f)     La institucionalidad y la normatividad, no sólo las estatales sino también las civiles, las sociales, las ciudadanas, las propias a la convivencia humana.
Para dar uso y ejercicio a este cúmulo de claves y definir el lapso concreto para el que se está planteando la línea de lucha o de combate determinada, pueden rastrearse varias circunstancias o “indicadores”, por ejemplo:

INDICADORES
1
Manera de manifestarse la Pugna Política
2
Crisis económica
3
Crisis política
4
Crisis social
5
Posiciones e intereses de las clases y fuerzas en pugna
6
Política de alianzas
7
Las alternativas
8
Las predicciones políticas
9
La línea política
10
Flujo, reflujo
11
Capacidad de los grupos  y organizaciones políticas
12
Auge de masas
13
Los libradores de la lucha
14
Posibilidades de cambios en la sociedad

De acuerdo a como se presenten estas “variables” puede definirse uno u otro periodo de la lucha social y de clases. Así, se habla de periodo de acumulación de fuerzas, periodo de encrucijada, periodo pre-revolucionario, periodo revolucionario, por ejemplo. Y ello implica que los comunistas, en el lapso definido despliegan su línea política concreta en la forma de objetivos centrales, tareas centrales, metas centrales, consignas centrales, etc. para el lapso histórico determinado.
 ACLARACIONES OBLIGADAS
Un proyecto de investigación, como se sabe, es una simple orientación general, una guía que ayudará a construir un camino original frente al problema objeto de la investigación; una guía que no puede verse como esquema obligado; en el proceso de la indagación sufre cambios y, al final, puede que de él no quede ni el título. Como esquema de trabajo, necesariamente se mueve con abstracciones, conceptos y categorías, así que no se le puede incriminar de no referirse a “cosas concretas” en el sentido de no moverse exclusivamente en el campo de lo realmente inmediato; lo real existente está en la abstracción como real pensado, pero está.
Es un instrumento de trabajo interno del MCM y, más que nada, de laComisión, así que no es para “las masas”. En todo caso, si esta propuesta se quiere llevar a un nivel de talleres de militantes con sectores de pueblo, a partir de él puede elaborarse una formulación especial; pero no es volante ni manifiesto; no está destinado a la propaganda ni a la agitación. Aunque puede ayudar a orientarse en la agitación y la propaganda.
Los conceptos aquí usados son convencionales, esto es, su contenido es una propuesta del autor de este proyecto, quien no pretende que todos le den el mismo sentido y significado a cada término. En el MCM, habremos de ir construyendo un lenguaje más o menos común y una hermenéutica propia, así como estilos de exposición no únicos pero que sí nos vayan dando identidad.
(Elaborado por Armando Martínez Verdugo, en México, D.F., el 26 de octubre de 2011).