miércoles, 2 de noviembre de 2016

Porcentaje de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan en México triplica al de hombres: Cepal Pl y Xinhua Porcentaje de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan en México triplica al de hombres: Cepal■ El 32% de entre 15 y 29 años se dedica...

Santo Domingo.

En México el porcentaje de mujeres jóvenes sin estudiar ni trabajar triplica la proporción de hombres que están en iguales condiciones, revelan estadísticas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Es una relación mayor a la de dos a uno que existe en la mayoría de los países de América Latina, agrega.

El 32 por ciento de las mexicanas de entre 15 y 29 años de edad no están ocupadas en el mercado laboral ni van a la escuela, sobre todo porque se dedican al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. Ello contrasta con el 8.7 por ciento de los mexicanos del mismo rango de edad.

Los estigmatizados ninis (ni estudian ni trabajan) tienen rostro masculino en el imaginario colectivo y se les asocia con situaciones de vagancia y delincuencia, añade. Sin embargo, los datos regionales demuestran que las mujeres jóvenes son las más afectadas por esta situación, afirma la Cepal.

En total, los ninis representan el 40,7 por ciento de la juventud de México, lo que coloca al país en el décimo lugar de la región con mayor porcentaje de jóvenes desocupados y que no estudian. Esto, de acuerdo con un comparativo hecho por la Cepal entre 18 naciones que analizó en un estudio donde aborda diversos factores de la desigualdad.

Dicho estudio se presenta en la primera reunión de la mesa directiva de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina, en Santo Domingo, República Dominicana.

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, recordó que a fines de 2015 vivían en América Latina 175 millones de personas en situación de pobreza (29.2 por ciento de la población total), de las que 75 millones se encontraban en condición de indigencia.

Abogan por avanzar en inversión

"Venimos hoy a proponer a los países un marco analítico que interpela a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible con el fin de desentrañar los ejes estructurantes de la desigualdad y su vínculo con la pobreza y la riqueza. Esos ejes se entrecruzan y potencian reproduciendo severas brechas en el nivel de ingresos, en el acceso a los recursos productivos y al trabajo decente, así como en la inclusión social y el ejercicio de derechos", señaló Bárcena.

Ministros, Ministras y altas autoridades de desarrollo social de países de América Latina y el Caribe reconocieron en República Dominicana la importancia de resguardar la inversión social y avanzar hacia sistemas de protección universales para evitar retrocesos en la lucha contra la pobreza, dada la actual coyuntura económica, y progresar en el cierre de las brechas de desigualdad, identificadas por la Cepal en un nuevo documento.

Así lo destacaron durante la primera reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social, organizada por la Cepal, que presentó el estudio La matriz de la desigualdad social en América Latina. La Cepal citó que este documento analiza la desigualdad en la región, basada en una matriz productiva heterogénea que genera una elevada disparidad en los ingresos, a partir de lo que considera sus principales ejes estructurantes, como son el nivel socioeconómico, el género, la condición étnico-racial, la edad y el territorio.

Esta reunión se celebró con motivo del octavo Foro Ministerial para el Desarrollo en América Latina y el Caribe, inaugurado el 31 de octubre. El documento fue presentado este martes por la directora de la división de desarrollo social de la Cepal, Laís Abramo, y comentado por la vicepresidenta de República Dominicana, Margarita Cedeño; la ministra de desarrollo e inclusión social de Perú, Cayetana Aljovín, y la subsecretaria de desarrollo social de Uruguay, Ana Olivera.

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domingo, 30 de octubre de 2016

Razonemos. EZLN Candidatura indígena

Guillermo Almeyra 

La decisión zapatista de presentar la candidatura presidencial de una mujer indígena provocó un alud de insultos y expresiones racistas que, como escupitajos lanzados al cielo, sólo manchan a quienes las profieren.

Razonemos, pues:

1) La candidatura indígena no es más que el ejercicio elemental del derecho democrático a votar y a ser elegido. Negarlo equivale a volver siglos atrás, al voto calificado de una minoría blanca, masculina, propietaria, alfabetizada... y esclavista.

2) El voto del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) no competiría con el de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Cuando mucho le quitaría a Morena los sufragios de los que, de último momento y por falta de alternativas, podrían darle un voto de protesta a López Obrador. Por el contrario, la candidatura indígena, al reducir la abstención, que favorece a PRI-PAN, haría aún más evidente la falta de representatividad de los candidatos procapitalistas.

3) Dado que no se puede traicionar a nadie si antes no se ha sido su aliado, quien acusa a Marcos-Galeano de traidor sugiere implícitamente que anteriormente hubo un pacto con Morena o con AMLO que éste rompió. ¿Cuál fue?

4) El que dice que es un agente del gobierno que sale en los periodos electorales para dañar a AMLO cree que Marcos-Galeano es el patrón del EZLN, cuando no es sino su servidor. Marcos es una expresión de la fuerza –y de las limitaciones– de la rebelión indígena y se explica por el EZLN. El EZLN, en cambio, no se explica sólo por Marcos. Los indígenas, en efecto, como todos los explotados, utilizan legítimamente a quienes optan por luchar junto a ellos, así como utilizan los machetes, las herramientas y la lengua castellana que también les vienen "de afuera".

5) Los indígenas no son menores de edad manipulables por otros. La mayoría de ellos podrán carecer de conocimientos formales, pero tienen fina inteligencia, capacidad de decisión y experiencia histórica atesorada. Atribuir sus decisiones políticas a una influencia externa es un insulto a ellos y al pueblo mexicano todo.

6) El EZLN tuvo muchas tácticas. Su objetivo en 1994 era tomar con las armas la ciudad de México. Después llamó a votar por Cuauhtémoc Cárdenas y por Amado Avendaño a gobernador de Chiapas; en 2006 se abstuvo –criticando casi exclusivamente a AMLO– y ahora llama a presentar una candidatura femenina indígena. Pero sus virajes políticos jamás lo acercaron al gobierno. Eso merece respeto, como merece reconocimiento la dedicación de quienes –durante más de 30 años junto a ellos en la selva– ayudaron a construir este instrumento de la rebelión de los que siempre fueron discriminados, oprimidos, explotados, ninguneados y hoy luchan por ser libres.

7) A Marcos-Galeano se le podrá tachar de engreído, arrogante, frívolo, superficial y políticamente primitivo, pero no se le puede negar que está al servicio de gente muy seria y de una causa seria y justa.

8) Decir, por tanto, que los virajes responden a órdenes de Salinas o de Gobernación equivale a calificar de ciegos e idiotas útiles a los miembros del EZLN, a los indígenas y a todos los que –como González Casanova, López y Rivas, Hernández Navarro, Aguilar Mora, el PRT y tantos otros– desde hace décadas defendemos al EZLN.

9) Si se concreta la candidatura que propone el EZLN el primer resultado de la misma será sacar la discusión del terreno meramente electoral e institucional para llevarla a los problemas de fondo (¿qué país queremos? ¿Qué hacemos para lograrlo? ¿Cómo vencer los inmensos obstáculos que nos impiden imponer la libertad, la igualdad de derechos y deberes, la justicia y acabar con la corrupción, los crímenes de Estado?)

10) Habrá también que definir cuál anticapitalismo saldrá de la lucha: ¿uno basado en la vuelta a un pasado mítico de hace seis siglos (el capitalismo nació en 1400), como quieren el Papa o los milenaristas?, ¿un anticapitalismo que se apoye en la expropiación de los expropiadores, ladrones y asesinos y en el poder de las comunidades libremente organizadas y federadas por regiones y a escala nacional, y que practiquen la autogestión para responder a las necesidades propias y de toda la sociedad?

La respuesta a este interrogante sólo puede venir de una discusión democrática organizada por todos los grupos, tendencias y personalidades que apoyen una candidatura anticapitalista. En ese frente, que debería ser amplio y plural, se evaluarían las diferentes propuestas y los argumentos, y se llegaría a consensos sobre los objetivos inmediatos de lucha.

Es posible, además, llegar a acuerdos entre una candidatura indígena anticapitalista y Morena, que desde otras trincheras combate contra la violencia estatal, la corrupción, el fraude y la ilegalidad. La lucha por los derechos democráticos, contra la militarización, contra las condiciones imperantes en el país que impiden que las elecciones sean libres y limpias constituye un terreno común para hacer acuerdos en todo el país con Morena, que también combate la corrupción y la injusticia, aunque busque sólo reformar un capitalismo irreformable.

El frente único contra el capitalismo y el imperialismo no excluye, sino que implica también frentes locales por objetivos democráticos y electorales.

La discusión no debe quedar entonces en si es correcto o no dividir supuestamente los votos contra el gobierno, sino en cómo unir las fuerzas de la oposición democrática con las de la oposición anticapitalista, cómo ayudar para que el anticapitalismo indígena sea también antimperialista y socialista democrático para poder responder a los deseos y necesidades de los campesinos mestizos, obreros, estudiantes, intelectuales comprometidos y religiosos sinceros que no tienen todavía ni un programa propio ni un centro que los nuclee.

Esa es la tarea más urgente y la respuesta al racismo de quienes ven la política como terreno de juego exclusivo de los privilegiados.

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Notable actividad política progresista y económica en Asia

Antonio Gershenson 

"Los dirigentes de los Brics, que agrupan a las cinco mayores economías emergentes del mundo, se reúnen este fin de semana en India para su octava cumbre anual". Así se inició en este periódico el domingo 16 de octubre pasado la descripción de dicho encuentro. Son Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Había cierto temor debido al nuevo gobierno de derecha en Brasil, pero su presidente no habló en público y sólo propuso a cada uno de los países presentes formas de mejoramiento del comercio en cada caso, en un intento de sacar a Brasil de la crisis. Tal vez consideró que estaba entre gigantes.

Los cinco países juntos tienen 53 por ciento de la población mundial. Hubo también reuniones paritarias, y Rusia e India pactaron una virtual fundición de sus empresas petroleras. En el terreno de la defensa militar india, pactaron la venta rusa de fragatas y sistemas de misiles aéreos de su mejor modelo, el S-400.

India y Myanmar firmaron tres acuerdos. Incluyeron la cooperación de sus sectores de generación eléctrica.

También hubo una reunión del Bimstec, formado por Bangladesh, Bután, Myanmar (Birmania), Nepal, Sri Lanka (Ceilán), India y Tailandia. Y una reunión entre esta organización y el Brics.

Otro acto importante en estos días fue el jueves 20 de octubre. Junto con reuniones con los principales gobernantes chinos, en Pekín, el nuevo presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, anunció su alejamiento de Estados Unidos, su tradicional aliado, confirmando su espectacular giro diplomático hacia China. Estaba en una gira de cuatro días por China, con una delegación de 400 integrantes. Pocas horas después de su reunión con el presidente chino, dijo que "anuncio mi separación de Estados Unidos", en medio de aplausos. Esta última información viene de Afp (antes France Presse).

Hubo, el 10 de octubre, una importante cooperación entre Rusia y Turquía. El proyecto Turkish Stream –que remplaza al proyecto South Stream (bloqueado por la Unión Europea)– prevé la construcción de un gasoducto con una extensión de mil 100 kilómetros que llevará el gas natural hacia la frontera entre Turquía y Grecia, donde se pretende crear un centro de conexión para distribuir el gas al resto de Europa. Asimismo, será un complemento del gasoducto Blue Stream, en servicio desde 2005 y que atraviesa el fondo del mar Negro.

Además de estos eventos, el énfasis se está poniendo en el sector ferroviario y se están desarrollando varias rutas para intensificar los intercambios entre China, Asia Central y la Unión Europea (ya sea a través de Rusia y Bielorrusia en el norte, o de Irán y Turquía en el sur), y entre China y la península de Indochina. Este gran corredor terrestre que conectaría de este a oeste los dos extremos de Eurasia se vería complementado por otros corredores, también terrestres, que irían de norte a sur, como el de China (Xinjiang) a Pakistán y el de China (Yunnan) a Myanmar, Bangladesh e India. Estos corredores de norte a sur conectarían zonas del interior de China con la costa sur.

Varias de estas líneas ya son operativas, y se pretende renovarlas (convirtiéndolas en algunos casos en líneas de alta velocidad), mientras otras necesitan que se complete su instalación antes de poder entrar en funcionamiento. En relación con el comercio de mercancías entre China y Europa, hay conexiones regulares por tren que finalizan en Alemania. Y hay que considerar rutas entre Polonia y China.

Ha salido el anuncio de la construcción de una línea de alta velocidad entre Belgrado y Budapest, que se espera completar en 2017 y extender posteriormente hasta Atenas. En cuanto a las líneas de alta velocidad, ya se ha anunciado oficialmente que se está trabajando en un proyecto de más de 200 mil millones de euros para unir Pekín y Moscú e incluso fuentes periodísticas chinas apuntan la posibilidad de construir una línea de alta velocidad que conecte Pekín con Londres, vía Turquía.

Este cuadro de Asia contrasta con los de otras partes del mundo, de crecimiento lento y algunas en crisis, incluso dos del Brics. Y en cambio los dos países más poblados del mundo, India y China, tienen ahora niveles de crecimiento de alrededor de 7 por ciento anual.

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Morelia 2016: las regiones salvajes

Carlos Bonfil 

La 14 edición del Festival Internacional  de Cine de Morelia ha tenido este año una de sus propuestas más completas y estimulantes. Ha terminado por posicionarse en el país, toda proporción guardada, como el equivalente local de ese "festival de festivales" que en Canadá representa el Festival de Toronto: un encuentro que, en parte por las fechas en que se realiza y también por el profesionalismo de sus programadores, consigue reunir lo más destacado de las propuestas de los festivales más prestigiados.

El acento puesto sobre las propuestas del cine de autor (Bruno Dumont, Luc y Jean Pierre Dardenne, Ken Loach, Xavier Dolan, Cristian Mungiu, entre otros) no impide aquí disfrutar atractivas cintas para gran público como Sully, de Clint Eastwood, o La La Land, de Damien Chazelle. Las salas registran llenos totales para esas dos opciones. Intentar reseñar en este espacio esa gran variedad de creaciones novedosas no sólo es imposible, sino además ocioso, debido a que muchas cuentan ya con un distribuidor para su estreno relativamente cercano, o bien formarán parte de la Muestra Internacional de Cine que inicia el mes próximo. Cabe adelantar solamente que Morelia pone cada año al alcance del cinéfilo mexicano una formidable selección del cine de calidad europeo, asiático y norteamericano, en ficción y documental, sin descuidar en absoluto la plataforma nacional que aquí encuentra su espacio de proyección más comprometido y consecuente.

Los festivales de cine, se ha repetido con frecuencia, son también los barómetros ideales para apreciar y calibrar las tendencias, limitaciones y alcances de la producción fílmica nacional. En algunos años, el documental muestra un vigor envidiable con respecto a la producción de películas de ficción; en otras ocasiones, sucede justamente lo contrario; algo similar pasa con el cortometraje (interés y vocación primera de este festival) y también con el cine de animación. Pero lo que sorprende siempre es la confluencia de temáticas e intereses en las obras seleccionadas. Cada año arroja algún tipo de constatación interesante, o perturbadora, sobre lo que más interesa a los jóvenes realizadores mexicanos o sobre la originalidad de sus recursos estilísticos.

El lector recordará la fortuna que tuvieron en ediciones recientes películas con una temática social centrada en la la brutalidad del crimen organizado, la corrupción política o la violencia de género, desde Heli, de Amat Escalante, hasta Las elegidas, de David Pablos, sin olvidar radiografías tan elocuentes como Los herederos, de Jorge Hernández Aldana, o Los muertos, de Santiago Mohar Volkow. En muchas realizaciones el realismo era la nota dominante, así como el señalamiento frontal de las lacras de una corrupción generalizada.

En la selección de este año –dispareja en el terreno de la ficción; un poco más sólida en el documental–, el cine mexicano acusa un vuelco novedoso: el tránsito de un crudo realismo social al manejo arriesgado de elementos fantásticos en la exploración y dislocación de los géneros tradicionales. Pareciera que el creciente cuestionamiento, tanto en Norteamérica como en Europa, de la corrección política, tanto en el lenguaje como en las costumbres, comienza a hacer mella en las expresiones de algunos de nuestros cineastas. Y que una parte del público, hastiada ya de las narrativas y tratamientos convencionales, empieza a responder favorablemente a expresiones artísticas marcadas por la incorrección moral y la desmesura. Esto fue evidente en la recepción entusiasta de espectadores juveniles a las propuestas nacionales más perturbadoras del festival de Morelia.

A reserva de ahondar en cada título en el momento de su estreno, cabe destacar el fuerte impacto que tuvo la exploración de lo fantástico y la fuerte carga metafórica en cintas como Las tinieblas, de Daniel Castro Zimbrón; Tenemos la carne, de Emiliano Rocha Minter, y La región salvaje, de Amat Escalante. Las tres películas incursionaron en territorios muy oscuros de nuestra realidad social para exhibir, a través de su bestiario fantástico, un ámbito rural represivo como al que alude Escalante y ese inframundo dantesco que en Tenemos la carne semeja ser su exacerbación límite. A esas dos regiones salvajes se añade el misterioso bosque de Las tinieblas, donde ronda el mal para intentar destruir los últimos rastros de generosidad moral y entendimiento humanista.

Las atmósferas turbias presiden los acercamientos críticos de estos cineastas jóvenes, quienes con todos los excesos y audacias en sus guiones, y sus indiscutibles logros formales, refrendan la poca paciencia que tienen los nuevos públicos ante el lenguaje monótono y gastado de tantas otras cintas mexicanas incapaces de reflejar, en moldes narrativos tradicionales, una realidad política y social cada día más escandalosa y compleja. Morelia ha sido así una excelente vitrina de esa enorme insatisfacción y de sus interpretaciones artísticas más certeras.

Twitter: @Carlos.Bonfil1

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