Páginas

sábado, 4 de enero de 2014

Aprender de las hormigas

Aprender de las hormigas

Sergio Ramírez

Aprender de las hormigas

En sus tiempos de tupamaro, aquel treintañero registrado en las fichas policiales como José Alberto Mujica Cordano, se entregó a la vida clandestina para buscar cómo cambiar el mundo desde las catacumbas. Participó en acciones guerrilleras espectaculares, resultó herido de ocho balazos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, salía de la cárcel y lo volvían a meter, logró fugarse dos veces, y sus años en prisión vinieron a ser 15 en total. La dictadura militar lo declaró rehén dentro de la cárcel, de modo que en cualquier momento podía ser ejecutado en represalia por lo que sus compañeros hicieran en la calle.

Lo encerraron en un pozo subterráneo, donde apenas tenía espacio para moverse, tan aislado del mundo que era fácil perder el sentido del tiempo y la realidad. A veces podía leer fragmentos de periódicos de los que le daban para ir al excusado, y entonces atisbaba, como a través de una rendija, algo de la vida que bullía afuera, aunque se tratara de anuncios clasificados o una cartelera de cine. Su única compañía eran unas ranitas a las que daba de comer miguitas de pan. Y allí descubrió que las hormigas gritan. Si uno tiene la constancia y la paciencia de llevárselas al oído, es capaz de escucharlas. Para esos experimentos tenía todo el tiempo del mundo, y también para tratar de fijar en la memoria fragmentos de libros leídos años atrás.

En la novela El conde de Montecristo, de Alejandro Dumas, Edmundo Dantés sufre en las mazmorras subterráneas una suerte parecida, y cuando al fin logra la libertad, ya en sus manos el tesoro que lo hará rico y poderoso, su dedicación sagrada es la venganza. Arruinar y afligir a quienes lo habían enviado a prisión. Y entonces aprende que el desquite es una pasión que nunca se sacia. En las novelas, donde se vive un mundo de posibilidades infinitas, el escritor sabe que el camino de la venganza está lleno de atractivos para el lector, que siempre quiere ver a los malvados castigados a cualquier precio, y que la justicia triunfe aunque sea de manera inicua. En la vida hay otras escogencias que son las que al final perduran porque tienen sustancia ética, y es esa la sustancia de la que están hechos los verdaderos estadistas.

Cuando un viejo guerrillero, un día encarcelado y humillado, llega al despacho presidencial porque ha sido electo por el voto popular, debe saber que la venganza sólo puede ser un estorbo para gobernar por encima de las pasiones, las propias y las ajenas, así que el primer paso es desterrarlas, la primera de ellas el sentimiento de venganza. Es lo que ocurrió con Nelson Mandela y lo que ocurre con José Mujica, el presidente de Uruguay. Y si nos quedamos en la vecindad, allí está la antigua guerrillera Dilma Rousseff, la presidenta de Brasil, encarcelada y torturada, y Michelle Bachelet, que vuelve a la presidencia de Chile, su padre asesinado por la dictadura de Pinochet.

La venganza personal desde una alta posición de poder, en contra de quienes un día encarcelaron, vejaron y torturaron al que ahora manda, es un acto que se coloca lejos de la perspectiva de un estadista obligado a ver el todo de la sociedad, y el futuro de esa sociedad, y resulta a la postre en un acto mezquino. Pero la venganza tiene un campo de acción más amplio y peligroso. La venganza de clases, resultado del odio de clases, que a su vez resulta de la lucha de clases.

Mujica declara sin tapujos que cuando empuñó las armas lo hizo porque luchaba por una sociedad sin clases, por establecer en Uruguay la dictadura del proletariado. Hoy, sentado en la silla presidencial, menos cómoda que el taburete en su casa de Rincón del Cerro, donde vive como el modesto finquero que siempre fue, declara también, igualmente sin tapujos, que no cree en ninguna clase de dictadura, ni siquiera en la vieja y obsoleta dictadura del proletariado.

La venganza no es más que uno de los aspectos de la personalidad de Edmundo Dantés. Destella como una joya maligna con resplandores de justicia, pero en el alma del personaje se hace acompañar de la soberbia del poder, del orgullo y de la arbitrariedad. Si soy rico, si soy poderoso, y antes me humillaron y encarcelaron, mi única manera de tener paz es hacer justicia por mi propia mano, viene a ser la lección de este prisionero al que tomamos como héroe porque sacia nuestro propio apetito de venganza.

Nuestros caudillos latinoamericanos, de la vieja y de la nueva cosecha, parecen haber sido mejores lectores de El conde de Montecristo que de El espíritu de las leyes, de Montesquieu, pues fueron y han sido capaces de establecer la arbitrariedad como sistema; un sistema que destruye las instituciones porque parte de la voluntad personal y no del interés de la nación. El poder que satisface los instintos, y no los ideales.

Pero hay algo de por medio que conviene no descuidar. La dictadura militar en Uruguay rompió la tradición institucional, firmemente asentada en una cultura cívica que a su vez se fundamentaba en un sistema escolar de alta calidad. Una vez que se restableció la democracia, las instituciones estaban allí y sólo hacía falta echarlas a andar de nuevo. De modo que Mujica es hijo de esa tradición que hoy sirve para cimentar sus ideas de cambio y renovación en busca de convertir su país en una nación moderna y equitativa. Un socialista íntimamente cercano a la democracia y lejano a los eslóganes.

La cárcel y las salas de torturas no son necesariamente purificadoras. Un prisionero puede llegar a ser estadista, como José Mujica lo ha demostrado, pero tiene que haber aprendido a entender lo que le dicen las hormigas y las ranitas en lo hondo del pozo. Jamás malinterpretarlas, o malversar sus voces. En eso consiste, en verdad, la sabiduría.

Masatepe, diciembre 2013.

www.sergioramirez.com

Facebook: escritorsergioramirez

Twitter: sergioramirezm

Consulte www.siclapueblanoticias.blogspot.mx

viernes, 3 de enero de 2014

Hay más de 26 millones de personas en alta marginación urbana


Hay más de 26 millones de personas en alta marginación urbana

Gustavo Castillo García

Hay más de 26 millones de personas en alta marginación urbana

■ Presenta el Sistema Nacional de Seguridad Pública las estadísticas por entidad

En México 26 millones 76 mil personas viven en situaciones de alto y muy alto grado de marginación urbana, de acuerdo con estadísticas utilizadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), elaboradas por el Consejo Nacional de Población (Conapo).

Registros del organismo de seguridad –utilizados como parte de los indicadores para determinar los recursos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública– señalan que las entidades que presentan el mayor número de habitantes concentrados en zonas urbanas en condiciones de marginación son el estado de México, con 5 millones 237 mil 64 personas; Puebla, con 2 millones 704 mil; Veracruz, 2 millones 390 mil; Chiapas, un millón 634 mil; Guerrero, un millón 359 mil; Oaxaca, un millón 648 mil.

En las estadísticas, publicadas ayer en el Diario Oficial de la Federación , se dice que de una población de 112 millones 336 mil 538 habitantes, nuestro país tiene 26 millones 700 mil 186 personas en "grado alto y muy alto de marginación urbana".

Según el estudio elaborado por Conapo en 2010, titulado Índice de marginación por entidad federativa y municipios , y que fue la base para la distribución de recursos en seguridad pública, menciona que "la marginación como fenómeno estructural expresa la dificultad para propagar el progreso en el conjunto de la estructura productiva", pues excluye a ciertos grupos sociales de percibir los beneficios que otorga el progreso de desarrollo. "La precaria estructura de oportunidades sociales para los ciudadanos, sus familias y comunidades los expone a privaciones, riesgos y vulnerabilidades sociales que, a menudo, escapan al control personal, familiar y comunitario, cuya revisión requiere del concurso activo de los agentes públicos, privados y sociales."

El análisis refiere que Aguascalientes tiene una población de un millón 184 mil 996 habitantes de los cuales 68 mil 539 están en condiciones de marginación; Baja California cuenta con 3 millones 155 mil 70 ciudadanos, de ellos 391 mil 202 enfrentan grados altos o muy altos de marginación; Baja California cuenta con 637 mil habitantes y 108 mil tienen una situación marginal.

En Campeche de 822 mil 441 ciudadanos, 293 mil 881 viven en condiciones de marginación; Coahuila está habitada por 2 millones 748 mil 391 personas de las cuales 201 mil 739 enfrentan situaciones de vulnerabilidad; en Colima, de 650 mil 555 pobladores hay 125 mil 523 personas segregadas.

Chiapas –entidad que enfrenta el mayor índice de analfabetismo y bajos niveles en la prestación de servicios sanitarios y drenaje– tiene 4 millones 796 mil 580 habitantes, de los cuales un millón 634 mil 815 vive como población urbana marginada. En contraste, en Chihuahua, donde la población asciende a 3 millones 406 mil 465 personas, de ellas menos de 10 por ciento, 247 mil 117, enfrentan condiciones de vulnerabilidad.

En el Distrito Federal se contabilizaron 8 millones 851 mil pobladores, de los cuales 940 mil 757 están en grados de alta y muy alta marginación; en Durango, 218 mil del millón 632 mil habitantes enfrentan carencias de vivienda y educación, así como bajor niveles salariales.

El reporte del SESNSP refiere que en Guanajuato viven 5 millones 486 mil 372 personas y un millón 110 mil tienen, entre otras carencias, falta de energía eléctrica, drenaje y servicios educativos.

Guerrero cuenta con 3 millones 388 mil habitantes y más de 30 por ciento se encuentra clasificada por el gobierno federal viviendo en grados de alta y muy alta marginación, ya que suman un millón 359 mil personas en esas condiciones, y más de 12 por ciento de sus ciudadanos carecen de servicios sanitarios.

En Hidalgo habitan 2 millones 665 mil 18 personas y de ellas 543 mil fueron estimadas como población urbana marginada; en Jalisco, de 7 millones 350 mil 682 habitantes, un millón 114 mil enfrentan condicionas de marginación; en el estado de México habitan 15 millones 175 mil 862 personas y 5 millones 237 mil sufren carencias económicas y sociales.

En Michoacán hay un millón 466 mil personas en condiciones de marginalidad; en Morelos son 966; en Nayarit, 135 mil 93; Nuevo León, 212 mil 196; Oaxaca, un millón 648 mil 221; Puebla, 2 millones 704 mil 335; Querétaro, 257 mil 404; Quintana Roo, 370 mil 927; San Luis Potosí 373 mil 767; Sinaloa, 284 mil 270; Sonora, 344 mil 913; Tabasco, 365 mil 634; Tamaulipas 373 mil 561; Tlaxcala, 608 mil 493; Veracruz, 2 millones 390 mil 998; Yucatán, 749 mil 459, y en Zacatecas, 163 mil 800.

Habitante de El Agüita, colonia San Andrés de la Cañada, que se localiza en el municipio de Ecatepec, estado de México José Carlo González

Consulte www.siclapueblanoticias.blogspot.mx

TLCAN y reformas: espejismos y violencias

TLCAN y reformas: espejismos y violencias

Víctor M. Quintana S.

TLCAN y reformas: espejismos y violencias

Al EZLN por los 20 años de rebeldía en la dignidad.

Si dentro de 20 años evaluamos las reformas estructurales peñanietistas como ahora evaluamos los 20 años del TLCAN, estaremos contando la pedacería de lo que fue este país.

El jueves 2 de enero, varias organizaciones campesinas, entre ellas el Frente Democrático Campesino de Chihuahua, la CONOC, la ANEC y la Unión de Trabajadores Agrícolas de la Frontera se plantaron en el Puente Internacional de Córdoba-Américas en Ciudad Juárez para denunciar una vez más la destrucción agroalimentaria y social provocada por el TLCAN. Lo hicieron en 1993, cuando se aprobó el tratado en el Congreso de Estados Unidos; o el 1º de enero de 2003, al desgravarse las importaciones agroalimentarias, salvo el maíz y el frijol, y el 1º de enero de 2008, cuando la desgravación fue total. Una y otra vez, desde las temperaturas de congelación de la joroba del puente, advirtieron al país lo que iba a suceder si no se protegía la agricultura nacional del embate de la agricultura más poderosa del mundo. No fueron escuchados y, sin embargo, todos los pronósticos de ellos se fueron cumpliendo, incluso con más virulencia de la que ellos temían.

Las promesas hechas por quienes promovieron el TLCAN y rechazaron toda protección efectiva a nuestra agricultura, se tornaron en espejismos. Por ningún lado el tratado mejoró las condiciones de vida en el medio rural, o en un desarrollo más o menos sostenido. El crecimiento agropecuario apenas alcanzó una tasa media de 1.5% anual en el periodo 1983-2007, inferior al crecimiento demográfico. Durante los gobiernos del PAN, de 2000 a 2011 el PIB del sector primario creció sólo 1.54% promedio anual, contra 2.1% de crecimiento de la economía en su totalidad. La participación del sector agropecuario en el PIB nacional ha ido disminuyendo: 3.57% en 2000; 3.55 en 2006 y 3.39% en 2011.

Prometieron que produciríamos más alimentos, pero entre 1990-92 y 2009-11 se redujo en 40% el área sembrada de oleaginosas, tan sólo la de soya, de 324 mil a 167 mil hectáreas. La de arroz de 120 mil a sólo 37 mil hectáreas en el mismo lapso. La producción nacional de trigo se mantiene prácticamente la misma desde 1990 hasta 2011: 3.8 millones de toneladas. En frijol, alimento básico de los mexicanos, del que en 1990 se sembraban 2.1 millones de hectáreas, en 2009-2011 sólo 1.6 millones.

La soberanía alimentaria fue otro de los espejismos: las importaciones agroalimentarias brincaron de mil 790 millones de dólares en 1982, a más de 30 mil millones en 2012. Nuestros índices de cobertura con importaciones del consumo nacional aparente de los alimentos básicos han escalado de manera impresionante al punto que en 2011 compramos al exterior 46% de lo que consumimos, cuando al entrar en vigor el TLCAN importábamos 24%. En el año 2011 por cada dólar que ingresó al país por concepto de alimentos que exportamos, tuvimos que enviar 4.50 dólares al extranjero para comprar lo más básico que comemos.

La generación de empleos y la reducción de la migración y la pobreza fue otro espejismo que se diluyó estrepitosamente: al dañar seriamente la agricultura campesina y las capas medias rurales, tuvieron que emigrar del campo al menos un millón 780 mil personas desde 1994, según la Secretaría del Trabajo. Por otro lado, según el Coneval, mientras en el medio urbano, 40.6% de la población vive en la pobreza y "sólo" 6.3% en pobreza extrema, en el medio rural dichos porcentajes se elevan a 61.4% y 21.5%, respectivamente. Según la misma fuente la carencia por alimentación se incrementó en todo el país en 3.1 millones de personas entre 2008 y 2012, afectando ahora a 27.4 millones de personas, de los cuales 20 millones viven en el campo.

Si los espejismos de progreso generalizado no se hicieron realidad, las violencias, fruto del TLCAN, vaya que se hicieron presentes. En este campo arrasado el crimen organizado comenzó a penetrar desde los años 90. Ocupó los vacíos que dejó el Estado al retirarse como financiador, comprador, inversionista, regulador, promotor de la economía rural. También emprendió la explotación ilegal de los recursos naturales, como es el caso de los bosques en Michoacán y Chihuahua. Diversificó sus exacciones más allá de la venta de estupefacientes: robo de maquinaria y equipo; despojo de la nómina a quienes contratan trabajadores agrícolas; extorsiones a productores y comerciantes. Se hizo del control territorial de vastas zonas rurales y ahora designa alcaldes; ocupa las direcciones de seguridad pública de los municipios; cobra cuotas, derechos de paso, etcétera. Coopta, compra o de plano se colude con los diversos cuerpos policíacos, el Ejército y la Marina. Se conforma así en el medio rural de muchos estados de la República una auténtica societas sceleris , es decir, una sociedad de crimen en donde las familias campesinas viven como una población sometida por un ejército de ocupación, con su ciudadanía minimizada, si no es que anulada.

El TLCAN también disparó la violencia ambiental. Para poder competir con la agricultura más tecnificada del mundo, se han devastado los recursos naturales y abusado de los agroquímicos. Se están sobrexplotando sin piedad los mantos acuíferos. De los 196 millones de hectáreas con que cuenta México, 64 por ciento están degradadas, principalmente por erosión hídrica y eólica. Anualmente se pierde la utilidad agrícola de unas 10 mil hectáreas en las mejores tierras irrigadas, por causa de la acumulación de sales. Ello acumula ya una superficie de 425 mil hectáreas que han dejado de ser útiles para la producción agrícola intensiva. La OCDE acaba de señalar que México es el país de esa organización que pierde bosques, con una merma de 155 mil hectáreas de vegetación tan sólo entre 2005 y 2010.

Si no fuera por el cultivo de la amnesia histórica y la impunidad de las decisiones de política pública, Salinas y quienes impulsaron el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, estarían pagando cara la entrega que hicieron del país con dicho acuerdo y las violencias que con él se generaron. Esperamos que quienes ahora se arrebatan la palabra y las cámaras para vendernos los espejismos de las reformas, se hagan luego responsables de la devastación social y económica que sus decisiones van a provocar.

Consulte www.siclapueblanoticias.blogspot.mx

miércoles, 1 de enero de 2014

Fwd: Maquiavelo: 500 años. Paseo de mentiras. Yo canto por amor al arte: Lynn Milanés. El fuego está presente en todo lo que escribo. Navidades. Nochebuena sin ladrones. Para garantizar el servicio de esta red...


Inicio del mensaje reenviado:

De: "Forumenlinea" <forum@forumenlinea.com>
Fecha: 1 de enero de 2014 12:07:59 GMT-6
Para: <Undisclosed-Recipient:;>
Asunto: Maquiavelo: 500 a?os. Paseo de mentiras. Yo canto por amor al arte: Lynn Milan?s. El fuego est? presente en todo lo que escribo. Navidades. Nochebuena sin ladrones. Para garantizar el servicio de esta red...

 
 
 

Forum en Línea 281

                                                                                                                                                                                    Del 1 al 15 de enero de 2014.

 

 

 

Maquiavelo: 500 años

 

Rodolfo Echeverría / El Universal

echeverriarodol@prodigy.net.mx

 

Intentaré un somero recuerdo de Maquiavelo (Florencia, 1469-1527) en el quinto centenario de la aparición de El príncipe (1513), uno de los libros más influyentes en la historia de la ciencia política.

Leído de manera parcial o mal leído, el politólogo del Renacimiento es muy citado, aunque, en ocasiones, con escasa fortuna. Suele evocársele a propósito de algunas de sus frases aisladas y no por el conjunto de sus obras. Actuó y escribió mucho. Sirvió a la República de Florencia. Se erigió en el teórico de la unificación italiana.

Descubrió y describió la naturaleza y las reglas esenciales del poder y de la política. No las creó ni las inventó. Las intuyó con sagacidad. Definió los valores intrínsecos de la acción pura. Invocó la crudeza del realismo político entendido como elemento sustancial de su búsqueda de "la verdad efectiva del poder". En Discursos sobre la primera década de Tito Livio, Maquiavelo, teórico e ideólogo como era, considera al pragmatismo, sin embargo, consustancial al quehacer político.

Diplomático y escritor, hombre de ideas y de hechos, figura central del Renacimiento en sus profundas vertientes políticas, Maquiavelo es el precursor de la modernidad estatal. Concibió los principales caracteres del Estado moderno en la Italia de su tiempo, aunque el largo alcance de su obra influyó de manera decisiva en todo el mundo europeo merced a su idea del arte de la política,  entendido éste como síntesis de la tarea humana y su forma superior. Para él, la política debía adaptarse a los incesantes cambios en los tiempos y en las circunstancias. Si la realidad es proteica por definición, la política lo es de igual manera.

Hijo de los siglos XV y XVI, dibujó las grandes coordenadas de la república estable en el marco de una atmósfera turbulenta y caótica. Las ciudades-estado (Florencia y Milán, Pisa y Siena, Génova, Ferrara y Venecia) vivían acosadas unas por otras. Con frecuencia dominadas o invadidas, el tamaño de sus sociedades y el de sus magras economías las hacía inviables. La obra de Maquiavelo fue decisiva en el diseño de la nación y de la nacionalidad italianas, en la creación del  "orden nuevo", como apunta Gramsci, recreador y exégeta en el siglo XX de las ideas del florentino.

Maquiavelo dotó a la política de un vasto instrumental técnico y analítico capaz de reivindicar su plena autonomía. Para él, la política es la clave de  bóveda de la convivencia civilizada entre los hombres y entre los países: la diplomacia, en su concepto, viene a ser política pura, política concentrada.

Y en  lo  concerniente a la caracterización de la política ciencia y arte autónomos, Maquiavelo, al definirla como categoría ajena al inveterado poder invasivo de la Iglesia católica y situada al margen de las creencias y de las supersticiones sembró para siempre la idea básica del concepto ético de laicidad nacido en las entrañas del Estado, moderno y secularizador. No consideró a la política como materia de la moral religiosa ni a ésta como creadora  de las leyes humanas.

En ese mismo orden de ideas, el político honesto es aquel cuya firmeza le hace permanecer fiel a sus compromisos políticos y sociales. Se trata de un asunto político, no moral, dirá Gramsci.

Conocedor del poder y, también, de la derrota y del fracaso, lector asiduo de los clásicos Dante, Petrarca, Ovidio, amigo de Leonardo da Vinci, concibió a la república como repertorio de órganos jurídicos aptos para conseguir y garantizar "el equilibrio entre los partidos", según sus precursoras palabras. Maquiavelo es el gran teórico de la institucionalización del poder. 

Con rigor técnico y, en ocasiones, filosa ironía, imaginación y admirables dones intuitivos iba a escribir instintivos, explicó la escueta realidad encarnada en los fenómenos políticos de su tiempo. Pionera de las ciencias sociales, la obra de Maquiavelo contiene una densa, compendiosa meditación acerca del lugar y de la naturaleza del hombre frente al poder.

Otro de los principios maquiavelianos que no "maquiavélicos", como suelen decir quienes no lo han leído  es el relativo a la defensa y a la seguridad del Estado, a su estabilidad y a su permanencia.

Al estudiar la obra del más grande politólogo del Renacimiento, Gramsci lo reinterpreta (Notas sobre política, Maquiavelo y el Estado moderno) y toma de su idea central, caracterizadora de la esencia pública del príncipe, la noción del partido político lo llama "príncipe moderno", actor y factor del impulso a la sociedad secular,  entre muchas otras de sus funciones orgánicas.

La autonomía de la política y la de los principios rectores de la "filosofía de la praxis" son elementos, oriundos de sus ideas, presentes en la vida y en la obra de Gramsci. Este último considera a El príncipe "un libro viviente en el que se funden la ideología política y la ciencia política". Gramsci reflexiona en torno de la obra maquiaveliana con mirada política, no académica. Y Hegel valora al florentino: "Maquiavelo es una seria cabeza política, en el sentido más grande, que concibió, con fría serenidad, la necesaria idea de salvar a Italia mediante su unificación en un Estado..."

Maquiavelo participó de manera fundamental en la concepción de los grandes cambios políticos y culturales de Italia y, por ende, de Europa entera. Capitaneó la transición intelectual y teórica entre el Medievo y la Europa moderna. Pertenece a un luminoso conjunto de generaciones entre las que se cuentan, entre muchas otras, personalidades irrepetibles como Miguel Ángel y Leonardo da Vinci, Giotto, Tiziano, Rafael…

 

 

 

Paseo de mentiras

 

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy

laislaquebrillaba@yahoo.com.mx

 

Algunos críticos de la obra de Juan de la Cabada, sostienen que el título de su libro Paseo de mentiras, interpretaba el actuar de los mayas del paseíto de mentiras, pequeño, frente al largo paseo de la vida, hacia la muerte. Pero  Juan me dijo en 1980, que el título era alegórico y que como muchos de los títulos de sus libros y cuentos, reflejaba parte de la realidad que había vivido. Inmerso como había estado en el mundo petrolero, protestaba contra los extraños que roban nuestras riquezas y tienen el permiso de los que ejercen el poder. Así lo explicó en una entrevista sobre la Expropiación Petrolera que por esa época cumplía 42 años. La entrevista se publicó en un suplemento especial de Uno más Uno, junto con otras cuatro que hice a protagonistas y gente cercana a esa expropiación, Jesús Silva Herzog, Ricardo Torres Gaytán, Valentín Campa y Renato Leduc.

El título de su libro ha trascendido el nombre y se aplica no sólo a los paseos mendaces, sean los que sean, sino a bulevares y edificios, sobre todo en su natal Campeche. Es un título que pervive como advertencia de hechos consumados. Juan –de todos modos Juan te llamas–, hombre original, singular y merecedor de un lugar más actualizado en la literatura mexicana, fue una persona inquieta, que lo mismo acudía a apoyar a los republicanos en España, que militaba en el Partido Comunista Mexicano. Escribió muchos libros, guiones –Subida al cielo y La ilusión viaja en tranvía, filmes de Luis Buñuel, entre otros–, ensayos, pero su propia vida fue una lucha permanente que se estampó en su obra. Algunos de sus largos cuentos, como María la voz, que en ciertas ediciones aparece en el libro Paseo de mentiras, se convirtieron en películas.

En aquella ocasión de la entrevista, Juan desempolvó unas calaveras resurrectas, con grabados del Taller de Gráfica Popular. Lo recuerdo leyendo, mientras sus ojos se achicaban por una carcajada contenida: "Cuates reaccionarios, viejos porfiristas, huertistas, rosarios de capitalistas, vengan a ayudar, queremos los pozos, les vamos a dar..."

 

 

 

Yo canto por amor al arte: Lynn Milanés


Pedro Quiroga Jiménez / Prensa Latina

difusion@cl.prensa-latina.cu

La Habana. Es la mayor de tres hermanas dedicadas a la música. Fue su padre, el prestigioso cantautor cubano Pablo Milanés, precursor de la Nueva Trova junto a Silvio Rodríguez,  quien la animó a estudiar la flauta pero, convencido de que aquel no sería el camino, aprobó su decisión de continuar en el canto.

Lynn Milanés declaró hace algún tiempo que ella y su progenitor son casi idénticos, física y espiritualmente. Con semejante apellido, el fantasma de la fama la persigue siempre.

¿Cómo influye ese detalle en tu carrera?

Es un arma de doble filo. Si me lo hubieran preguntado hace cinco años, hubiera estado brava, bravísima, porque el apellido sobresale y quiero sentirme yo misma. Al principio me perseguían, me buscaban, tal vez para descubrir qué tal era, y esas cosas duelen, pero cuando te vas abriendo tu propio camino, o quedas mal para toda la vida, o logras ser tu misma. Es lo que he tratado de hacer.

Para mí es un orgullo decir que soy hija de mi padre... y de mi madre, Yolanda Benet, que me influyó también muchísimo porque es una mujer de la cultura; fue script y asistente de dirección en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, tiene un aval de películas porque trabajó con los directores más grandes que ha dado Cuba.

En lo que respecta al apellido de mi padre, no me pesa para nada. Afortunadamente, hoy puedo decir que he podido cantar gracias a él, que me abrió camino en la música y me ha ayudado siempre con mis discos y mis repertorios, se mueve alrededor mío constantemente, es un eje que está ahí.

Hablando de padres, tú eres fruto de un amor apasionado que dio origen a una hermosa canción: Yolanda. Imagino que habrás tenido muchas satisfacciones, pero también algunas contradicciones.

Para ahí, un momento. Es muy difícil responder esa pregunta (comenta entre sollozos).

El amor de mis padres lo conozco por lo que me han contado ellos mismos. Después de mi adolescencia, supe de muchas otras cosas. No creo tanto en las contradicciones porque ese tema no ha sido muy analizado en mi vida, no pienso en ello.

Yo sé que fui fruto de ese amor. Nací en 1970, justamente acababa de venir al mundo cuando se escribió Yolanda. Debo haber visto cosas muy lindas, pero no recuerdo nada de mis padres juntos, a pesar de haber sido la primera de sus hijas y de estar allí cuando sucedieron los hechos, los buenos y los malos. Sé que durante años, tras el divorcio, han mantenido una relación bonita; mi madre siempre supo hablarme bien de mi papá a pesar de todos los problemas que vivieron, eso nos ayudó cuando éramos niñas.

Qué lindo, que no existan rencores.

No, rencores no hay ninguno. Ellos son dos personas que se respetan por eso, por el amor que vivieron juntos, por las cosas que pasaron juntos, y porque se quisieron... y todavía se quieren.

¿Y tus hermanas?

Suylén dejó el canto, aunque si quiere puede retomarlo mañana mismo. Haydée continúa, yo soy fanática de ella porque es muy centrada en su trabajo, en sus discos, ha sabido enfocarse en eso porque empezó más temprano que yo, a pesar de que le llevo 10 años.

Vamos a los orígenes. Lynn flautista y de repente, cantante. ¿Qué pasó?

Huy, ¡madre santísima! No quise ser flautista. Faltaba un mes para mi graduación y colgué los guantes. Tuve un profesor que se esmeró conmigo y aseguró que yo sería una gran instrumentista. De hecho, nunca me arrepiento de haber estudiado la flauta porque estuve en escuelas de prestigio, pero casi a punto de graduarme solté el bombazo. Casi siempre he sido así, de bombazos.

¿Qué dijo tu padre?

Con toda la calma del mundo me dijo que si yo no quería, no pasaba nada. Mi padre siempre me ha apoyado en mis decisiones. Exclamó: "Mira Lynn, si vas a ser otra cosa en la vida, sé otra cosa". Él fue quien me animó a que estudiara la flauta cuando tenía 10 años, yo estaba becada y empecé a ir una vez por semana a la escuela de música. No se me olvida aquella etapa en que a veces se me quedaba el instrumento en el ómnibus escolar, en los muros de la escuela, debajo del pupitre, ¡era un desastre!

Evidentemente, tú no ibas a ser flautista. ¿Nunca más has tocado la flauta?

Sí, de vez en cuando le quito el polvo. Hace poco me trajeron el piano que le había prestado a mi papá, me dio cierta inspiración, tomé la flauta y la partitura de una sonata de Haendel, con la que me gradué en nivel elemental. La toqué de arriba abajo con Peruchín Jr., que es ahora mi pianista y... lo que bien se aprende, nunca se olvida. Yo creo que sí, que hubiera sido flautista de música clásica porque la música popular no me gusta tocarla, ni siquiera escucharla. Y nada, eso de cantar vino por mi padre también.

No se me olvida que fue de corre-corre, como siempre, hablando con él mientras caminaba, subiendo las escaleras de su casa. Le pregunté: ¿qué voy a hacer, dime qué hago? Y me respondió: "Lynn, por favor, quien es músico será músico cuando le dé la gana. Si tú te propones ser cantante, serás cantante".

Y yo seguía, ¿pero cómo voy a ser cantante, con esta voz que tengo? A lo que replicó: "Vas a ser cantante porque la voz no importa, lo que importa es el corazón cuando vas a cantar, el carisma que tengas cuando vas a cantar, lo que trates de sacarle al público, lo que le ofrezcas y lo que le pongas. Puedo mencionarte a 3 mil cantantes que no tienen voz, y no les hace falta".

Comencé con la misma ronquera con que te estoy hablando ahora, a cantar en el grupo Aries, porque no quería ser solista. Reuní a mis hermanas, que somos Aries las tres, por cierto, y nos pusimos a buscar temas y a montarlos. Los primeros meses no funcionaron bien, busqué otra cantante que empastara hasta que logramos ser tres muchachas que empezábamos en el canto. Me estaba encontrando a mí misma, hicimos un disco que produjo mi padre, lo mezcló, fue él quien hizo el trabajo completo, y luego el grupo se desintegró.

Después de eso vino otro disco: Ama.

Lo hice solo a guitarra con Amehd Medina, quien me produjo todos los temas, todas las guitarras fueron tocadas por él, y la única cantante fui yo. Hice yo sola un repertorio de un disco que nunca ha salido (lo tengo como demo, saliendo en la radio), eso fue hace 13 o 14 años. Lo único que sucedió fue tomar experiencia como cantante solista, y a partir de ahí empecé con un guitarrista en el Club Imágenes, y me tomé las cosas en serio... ¡Todavía no me las tomo mucho! (risas).

Luego me fui para España, hice un demo, y cuando regresé a Cuba armé el grupo y comencé a trabajar en el disco Te quiero bien, eso fue en 2006 cuando empezó todo el proceso, y ya en 2008 comenzó a salir en Cuba a través de Bis Music.

Pero hay otro proyecto: De vuelta al mundo...

Ese proyecto no es mío. Mi esposo, Hernán, tuvo unos abuelos maravillosos que lo criaron, y con su idea de atrapar a los abuelitos que están encerrados en los Hogares de Ancianos, pues quiso darles un poco de vida a esos lugares. No hemos terminado todavía; nosotros quisimos que esas personas se vincularan con el arte.

Te das cuenta de que llegar a un Hogar de Ancianos es cerrar las puertas de la vida, y con ese proyecto pretendemos traer a esas personas a la actualidad, porque dentro de pocos años, Cuba será el tercer país más envejecido del mundo.

Pero les falta difusión...

No, no se trata de eso. Al principio estaba renegada porque no quería que se diera a conocer como una forma de promocionar mi trabajo. Queremos hacer más y divulgar menos, hacerlo de una forma muy discreta, porque el objetivo es llegar a ellos. ¿Qué tiene que saber la gente que yo estoy cantando en los Hogares de Ancianos? Lo que sí pudiera ser, es que otros artistas conozcan el proyecto y se sumen. El Instituto Cubano de la Música nos está apoyando, y el proyecto Palomas, que dirige Lizette Vila, también nos hizo dos aromas de perfume para entregar en esos lugares y queremos llamarles Eternamente Yolanda. Se sumó el presidente del Taller de Origami en Cuba, también se sumará el Circo Nacional. Pensamos hacer una gira nacional que no está aprobada todavía para hacer una actuación pública en cada provincia, y otra para el proyecto en los Hogares de Ancianos, por supuesto, sin fines lucrativos.

¿Qué es lo que prefieres cantar?

No tengo preferencias. Todo mi repertorio lo disfruto de principio a fin, incluso, a pesar de que canto varias veces en la semana, me resulta embarazoso hacer un repertorio igual que el anterior. Ando con cientos de papeles porque nunca repito lo mismo, sería caer en la rutina. Ahora, si hablamos de preferencias, me gusta cantar boleros y me encanta cantar la música brasilera. La beta del filin me sale porque lo conozco.

Hablemos de tu repertorio. Básicamente, tiene poco de Pablo y mucho de Lynn. En un concierto a inicios de este año dijiste que resultaba muy difícil cantar a tu padre, y me imagino que por ahí vayan las cosas, pero explícame mejor.

Difícil en dos sentidos. Imagino que a cualquier cantante que le guste Pablo, le haga ilusión una canción suya bien cantada, desde su punto de vista, y yo, siendo hija de él, y cantante, me resulta doblemente difícil; una, porque siempre surgen las preguntas, las comparaciones y opiniones. Hasta ahora he tratado de lograr mi propia identidad como músico, como intérprete, y como no soy compositora es bastante difícil a la hora de interpretar los temas, de hacerlos tuyos.

Haber crecido con mi padre al lado, tener toda su influencia, absolutamente toda, pues me ha resultado difícil tener que cantar sus canciones desde mí misma, desprenderme de su legado y de su forma interpretativa. Hace poco, desde que empecé a montar un tema y luego otro, tuve que resumir en 18 temas lo que yo podía cantar a mi manera, y lograr resumir en ellos el amor. Fue el 14 de febrero último cuando decidí que ya podía cantar a mi padre, desde que monté Para vivir, y sentí que podía hacerlo, escucharlo y decir: "Soy yo la que lo está cantando". A medida que fui montando el repertorio,  escuchaba y pensaba: "Sí, soy yo la que está cantando, no es mi padre".

El hecho de estar al lado de tu padre, también significa que has estado rodeada de muchísimas figuras importantes, pero hay una mujer que fue imprescindible en la obra de Pablo: Elena Burke.

¿Quieres que te diga? Elena siempre estuvo muy pegada a mi padre, y él a ella también. Fue alguien que cuando él transitó por una etapa terrible de su vida, defendió sus canciones, y tuve la suerte o la desdicha no sé qué pueda decir de que cuando yo empezaba a cantar, Elena estaba enferma y fui a verla. A través de ella conocí a Rey, el guitarrista que hasta ahora me ha estado acompañando. Yo tenía una peña en el Club Imágenes, la invité pero no fue, y eso me dio una gran tristeza porque siendo la gran mujer que fue, pude ir a ensayar al hospital y verla a ella, cantando conmigo. Aquello nunca quedó grabado ni registrado en fotografía, pero recuerdo haber cantado con ella Mis 22 años, en aquel lugar.

Como Elena también estuvo Miguelito Cuní, Cotán un personaje impresionante, para escribir un libro, El Albino, y mediante Pablo he conocido a todos los brasileros: Chico Buarque, D´Javan, Elba Ramalho, Simone. También conocí a Fito Páez, a Joaquín Sabina que es como un tío para mí, en fin, todos. De todos hemos aprendido un poco.

Comentaste que estás centrada ahora en los proyectos discográficos.

La discografía es importante. Tengo que dejar algo que se escuche y que se vea. No tanto el darme a conocer porque la popularidad tampoco me interesa, sino que estoy tratando que la música prevalezca, mi manera de hacer, y por ejemplo quiero cantar a Sindo Garay ahora. El trabajo diario es importantísimo porque creces como artista, pero he tenido que parar para grabar y dejar plasmado lo que tanto he trabajado en vivo, y dejarlo en un disco para escucharlo cuando pasen 10 años, y valorar lo que estaba haciendo entonces.

¿Y el video clip?

No, es que tengo uno solo, porque si te hablo de mi filosofía tendrías que apagar esa grabadora (risas). Al principio grabé muchísimo y salieron mil demos, y todos están ahí, ninguno en discos. Hablé con Bis Music y me pidieron que le llevara todo ese material para valorar la posibilidad de un disco, hacer una selección.

Vamos a los discos que tienes en mente...

Tengo uno que debe concretarse pronto, con David Álvarez (su productor) y las canciones de Sindo Garay, con un repertorio de 20 temas, porque cuando uno escucha te enamoras más de esas canciones, sobre todo de las que no conoces; la gente piensa que ha escuchado a Sindo y no es así, porque tiene una obra impresionante que no está inscrita. He tenido que aprenderme una cantidad de temas que no sabía que existían, y me impresionan cada día más. Estamos enfrascados en ese trabajo con La Ceiba, sello de la Oficina del Historiador de La Habana, que fue Magda Resik que me vio un día en un lugar y dijo que yo era la voz de Sindo Garay. Pensé que se había equivocado, pero me insistió en que lo cantara.

Con Bis Music he conversado para grabar el disco con las cosas que normalmente hago. Quiero que sea más lento, con temas nuevos que canto mucho y nunca he grabado; por ejemplo, uno que hago con mi padre que se titula A tu lado, de Mario Dali. Hay otro de Amaury Gutiérrez: Un amor espiritual. No me aferro a ningún compositor, tomo de aquí y de allá, los busco por ahí aunque puedo tocar puertas, tú sabes que yo he grabado mucho a Raúl Torres, y hay muchos de sus temas aún sin grabar, hay otros temas de Kelvis Ochoa (tengo dos guardados, reservados, preciosos).

¿Nunca ha bajado la musa de la composición?

No, no sé cuándo bajará, a lo mejor algún día, puede que sí o que no. Yo creo que no me hace falta (risas). Bueno, un día empecé a escribir una guarachita pero la dejé por ahí, no le hice caso, habla del trabajo que cuesta para lograr algo, pero al final lo puedes lograr.

Ya en el plano más personal, ¿cómo es Lynn en su casa?

Soy muy dedicada a mis hijos y a mi esposo Hernán, con el que llevo 12 años de matrimonio. Duermo muy poco, es una herencia familiar tal vez, de madre y padre, yo sirvo para la madrugada, ah, y cocino muy bien, ¡me encanta!

Al margen de la música, ¿qué otra manifestación artística te cautiva?

La danza, tengo esa frustración. Me hubiera gustado ser bailarina, no de ballet sino de danza contemporánea, de baile español (flamenco) y estoy tratando de buscar un tema para cantar el flamenco pero con la onda moderna como lo hace Alejandro Sáenz o Rosario Flores.

Todo artista tiene una filosofía de vida y de trabajo. ¿Cuál es la tuya?

No es la que estoy llevando ahora. Pienso que todo artista debe seguir sus propios pasos y, en mi caso, nacida en la cuna de un músico, tras haberme debatido entre la flauta y el canto, debo guiarme o dejarme llevar por el corazón, soy muy sentimental. Mi filosofía es puro corazón: ¡Yo canto por amor al arte!

 

 

 

El fuego está presente en todo lo que escribo

 

Roberto López Moreno*

robertolm2007@yahoo.com.mx

 

Soy hijo de Rita María Moreno Clemente y Ranulfo López Paz. Nací en esta cuna de fuego hace 71 años, por eso el fuego está presente en todo lo que escribo. Soy autor de una propuesta poética denominada Poemuralismo, que se basa en un ángulo recto figurado que forma el reptar de la iguana y el zigzagueo aéreo del colibrí, fauna auténticamente nuestra, latinoamericana.

La iguana en su reptar mide la Tierra y el colibrí crea con la sabiduría de la iguana, el vuelo de la imaginación. La iguana es pues la línea horizontal y el colibrí la vertical. El ángulo que forman es la cultura latinoamericana.

Mis paisanos sostienen que Huixtla quiere decir: "Lugar de espinas" yo he afirmado y publicado en la revista de la UNAM, que Huixtla quiere decir: "Tierra de los colibríes". ¿Argumentación? Los antiguos mexicanos le designaron a nuestra tierra como símbolo una espina de maguey; atención, una espina de maguey en una tierra en donde no hay magueyes. Para ellos, religiosa y poéticamente hablando, la espina de maguey representaba el pico del colibrí. Entonces, etimológicamente, Huitzi sería: "Espina que vuela", así le llamaban al colibrí, y con Tlan sería: "lugar de los colibríes.

De esta tierra soy, del "Lugar en donde abundan los colibríes" o si mejor se quiere: de "La Tierra del Colibrí".

Mi amor por esta tierra ha sido tan grande que suma 71 años de pasión, 71 años del fuego del que mínimamente soy parte. Toda mi vida la he dedicado con pasión a la combustión de esta llama. Por eso ahora acepto y asumo con orgullo que la Casa de la Cultura lleve mi nombre a partir de hoy.

Hoy es el día en el que el sol me da su verdadero bautizo. Agradezco a quienes han hecho posible esta dicha, a la directora de la Casa de la Cultura, Malena Bustillo de la Rosa y a demás autoridades municipales y estatales, así como al ingeniero Roberto Domínguez Castellanos, rector de Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, quien se ha comprometido, este último, a restituirle a Huixtla el domicilio original de la Casa de la Cultura, muchas gracias por tan digna decisión; muchas gracias a mis paisanos todos que han sido motor de mi inspiración y de estos logros.

Hace un puñadito de años, en un 25 de diciembre, las cenizas de mi madre fueron depositadas por su voluntad en las corrientes del río de Huixtla al que ella tanto amó. Me acompañaron en la empresa los miembros de mi familia que viven aquí, mi tío Gilberto Moreno, mis primas Teresita y Margarita. En la presencia de ellos no sólo latía la presencia de mi madre, sino la de los dos Huixtlas, el que ya no vivimos, el que nos cuentan los mayores, y el de estos tiempos que nos alumbra las sienes. Tanta riqueza representó en esos momentos la familia Moreno, mi familia acompañándome en un acto de tanta trascendencia. Hoy, 13 de diciembre del año 2013 adivino un rumor que viene del río y adivino también que es ella, que me vino a acompañar en este momento de regocijo, que esa parte que murmura en mi cerebro y en mi corazón es mi madre, la chiapanequísima Rita Moreno, quien nos vino a acompañar en este acto. Qué bueno madre que estás entre nosotros.

La presencia de mi madre, así materializada por mí, me vino a decir que esto se lo contara a ustedes, aunque ustedes ya lo saben también por su parte; ¿qué?, que Chiapas, que nuestro Huixtla, que nuestra tierra de colibríes, flor en llamas, son inmortales y que nosotros, huixtlecos furibundos, estamos viviendo una luminosa parte de esa inmortalidad.

Muchas gracias.

 

*Palabras que pronuncié el 13 de diciembre durante el acto en el que se impuso mi nombre a la Casa de la Cultura de mi ciudad natal, Huixtla, Chiapas, México.

 

 

 

Navidades

 

Teresa Gurza

teregurza03@yahoo.com

 

Algunos diarios han publicado fotografías chistosísimas de infantes berreando de miedo, porque los tiene cargados Santa Claus.

Y un cable informa que en comercios de Londres, fueron instalados Santas con dizque detectores de mentiras para obligar a los niños, a contarle la verdad sobre su comportamiento en el año.

¡Pobres niños. Todo lo que se hace en su nombre!

Fuera de la linda y enorme reunión que el día de los Santos Inocentes hacía la parte Gurza de mi familia, para rifar los "santos patrones" que a cada quien cuidarían durante el año, de chica me daban mucho susto estas fechas.

Que iniciaban cuando semanas antes de Navidad, el Niño Dios llegaba al jardín de mi casa a recoger nuestras cartas entre brillantes estrellas y rayos de luz, nubes de hielo seco y globos de gas.

Y en Nochebuena los juguetes pedidos aparecían en medio de un apagón, olores santos, resplandores celestiales y frases paternas como "Yaaaa hueeele a Niño Dios… ¿Lo vieron? ¡Salgan y a lo mejor lo alcanzan!".

Creo que nunca he caminado tan despacio, para evitar encontrármelo; sobre todo, el año en que precisamente la mañana del 24 se murió de meningitis y en pocas horas un hermanito.

Pero eso era nada, comparado con el día de Reyes.

La cosa empezaba con los primos reunidos en casa de una tía soltera y muy buena persona, que ponía un nacimiento espeluznante que ocupaba varios cuartos y estaba hecho con figuras de cera palidísimas y ropas suntuosas que los mayores admiraban conmovidos, mientras los niños tratábamos de no acercarnos a la zona del Rey Herodes y sus soldados, que con espadas gigantes degollaban bebés ensangrentados.

Luego jugábamos lotería, divertida y con premios; pero que a cada rato se interrumpía con murmullos "no tardan, ya están cerca, ya se oyen los cascos, veremos a quien le traen un ladrillo por mal portado y a quien dulces".

Así seguíamos, hasta que se oía "Reyes Santos, Santos Reyes háganos buenos, háganos santos…"  y llegaban en cuerpo y alma los tres reyes y sus respectivas cabalgaduras, que los papás alquilaban en algún circo.

Y uno de los tíos Orvañanos les iba echando incienso, mientras lentamente se paraban frente a cada niño… un espanto… que terminaba con los adultos emocionados y nosotros lívidos y con ganas de hacer pipí y salir huyendo.

No entiendo cómo teniendo esa vivencia de años, mis hermanas siguen repitiendo el numerito para sus nietos.

Claro que hay muchísimo peores experiencias navideñas que las mías; sobre todo cuando son ocasionadas por el consumo excesivo de alcohol común en estas fechas.

Según la Organización Mundial de la Salud, México tiene el índice más alto de alcoholismo, con la consecuente dosis de accidentes, discapacidades, lesiones y violencia familiar.

Y como la impunidad perpetúa el círculo, actualmente la mitad de las mexicanas ha sufrido algún tipo de vejación.

Ejemplo de esta estadística es María Virginia Ortiz Monroy, quien estaba rellenando bolsitas de aguinaldos para el DIF municipal cuando llegó borracho su esposo el señor alcalde, y a golpes le fracturó la mandíbula.

Y a lo largo del año supimos de otros políticos que no se midieron en golpizas y declaraciones.

Ahí están los legisladores cafres, que agarraron a patadas equipo y mobiliario en "protesta" por la reforma energética, y a quienes debe obligarse a pagar lo destruido.

Negativo sería por el contrario, castigar a los pobres tipos que robaron el material radiactivo o trataron de venderlo como chatarra; porque ahí, la responsabilidad es de las autoridades que permitieron recorriera kilómetros y kilómetros, sin precauciones.

Y entre los que no miden palabras, destaca el panista senador Cordero que quiere que en lugar de criticar a los políticos pensemos en su generosidad y sacrificio al trabajar por el país.

Tanto se sacrifican por nosotros los magistrados del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del DF, que para compensarse se acaban de dar un "estímulo anual" de 496 mil 480 pesos para cada uno.

Y por lo mismo, los diputados federales se embolsaron 450 mil pesos esta semana de exagerados aguinaldos para muy pocos y frustración y amargura para 50 millones de compatriotas.

Estoy rogando porque el año entrante hallemos la manera de evitar  abusos, para dedicar esos y otros recursos a reducir la pobreza, que según el Banco de México luego de dos sexenios de los buscadores del bien común es más alta que hace 20 años.

Y pido también con fervor que no haya políticos encuerados, porque aunque por suerte el diputado perredista michoacano quedó en bikini, otro puede ser más audaz y no quiero ni imaginar cómo estará lo oculto, si estaba como estaba lo mostrado.

 

 

 

Nochebuena sin ladrones

 

Teresa Gil / Libros de ayer y hoy

laislaquebrillaba@yahoo.com.mx

 

Joe Roberts Poinsett,  embajador de Estados Unidos en México, fue uno de los grandes depredadores con los que se ha topado nuestro país a lo largo de su historia, No sólo instigó a Antonio López de Santa Anna –que no necesitaba  mucho–, para vender la mitad del país, sino que en el colmo del cinismo, se apropió de uno de los símbolos más preciados de los mexicanos, ¡la flor de nochebuena! Se llevó sus esquejes, la promovió y lo que es peor, le puso su nombre. En ese entonces, por 1828, no había registros, pero hizo que esa flor maravillosa, originaria de nuestro país se conociera como Poinsittia Pulcherrima. Uno de los robos más descarados, como los que se avecinan en fecha próxima. Poinsett, como lo sostiene el Diccionario enciclopédico de México, de Humberto Musacchio, fue el oreja plenipotenciario de James Monroe –cuya doctrina se pretende desaparecer ahora, sin que se eliminen las verdades causas–, para denunciar los movimientos libertarios de Suramérica.

Ése mal bicho se revolvería en su tumba si supiera que la Euphorbia pulcherrima Willd. Ex klotzcch, también llamada Nochebuena, es conocida a nivel mundial como una planta mexicana. Junto con el pavo, otro originario de México, adorna las mesas, en estas fiestas. En el libro La guía ilustrada de plantas ornamentales, edición del Colegio de Posgraduados de la Universidad Autónoma de Chapingo, los especialistas Martha Isabel Torres Morán, Alejandro Velazco Ramírez, Manuel Alejandro Rodríguez Gaytán, Jesús Jacqueline Reinoso Dueñas y María Luisa García Sahagún, presentan a la flor de Nochebuena con toda su magnitud y color, como una de las especies de ornato más significativas, junto con otras 516 especies famosas en Latinoamérica. Un libro portentoso.

La Nochebuena, Cuetlaxóchilt en náhual, es una flor prehispánica que se cree originaria de Guerrero, Chiapas y Oaxaca; significa flor que se marchita. Con la alegoría con la que la presentan los investigadores mencionados, se antoja que pese a los malos momentos por los que atraviesa el país, se conserve perenne. Que no se marchite.

 

Para garantizar el servicio de esta red deposite a Forum Ediciones SA de CV. BBVA Bancomer: 04 49 49 84 00. CLABE (por internet): 01 21 80 00 44 94 98 40 02. http://www.forumenlinea.com/portal/