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sábado, 29 de diciembre de 2012

Milenio - Investigó el FBI nexos de Marilyn con comunistas

Espero que esta información sea de tu interés.

Investigó el FBI nexos de Marilyn con comunistas

A través de la ley de libertad de acceso a la información, se obtuvo recientemente una versión de los archivos que contiene detalles antes censurados.

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El fin del mundo y los hombres y mujeres de maíz

El fin del mundo y los hombres y mujeres de maíz

Silvia Ribeiro*

El 21 de diciembre 2012 marcó el inicio de un nuevo baktún, un periodo de 394 años solares, según la cuenta larga de los mayas y su sofisticado conocimiento astronómico. En una época donde la cultura dominante banaliza todo, el momento se cargó de significados contradictorios, para algunos el "fin del mundo" (ante la falta de sentido, el apocalipsis vende), para otros el inicio de una "nueva era", o simplemente, un momento de reflexión. Para los pueblos que aún conservan una relación de respeto con la tierra y el entorno, el tiempo es definitivamente mucho más que un sexenio, no es lineal, la memoria colectiva y el horizonte común abrazan el presente, justamente, siempre presentes.

Desde el corazón del mundo maya, la vasta movilización silenciosa y en perfecto orden de más de 40 mil comuneros zapatistas en Chiapas, recordó contundentemente al planeta que ahí siguen, construyendo, creando y resistiendo, mientras el sistema se derrumba. Mensaje callado de enorme resonancia, que como espejo nos devuelve la esperanza, no la que espera, sino la que construye.

Los mayas, escribe Carlos Lenkersdorf, como toda cultura, tienen una historia cambiante a través de los siglos y milenios. La oficialidad y la industria del turismo resaltan de ellos el periodo clásico (aproximadamente del año 300 al 900), épocas de teocracia y fuertes diferencias sociales, que es también cuando se construyeron pirámides y sitios como Palenque, Yaxchilán, Tikal y otros. Esos lugares fueron abandonados cerca del fin del periodo, en lo que muchos investigadores y la historia oficial consideran un "colapso" de la civilización maya. Pero Lenkersdorf señala que los mayas siguen existiendo y por tanto no "colapsaron". Lo que terminó fue la estructura social altamente elitista que existía en ese periodo. Por tanto, se trató más bien de rebeliones de campesinos, que abandonaron esos suntuosos sitios para habitar lugares más adecuados a la vida comunitaria y a la siembra. A través del tiempo, los mayas han seguido resistiendo al sojuzgamiento, así como a los conquistadores –que a diferencia de otras culturas donde había estructuras jerárquicas centralizadas, tuvieron que enfrentarse con la prolongada resistencia de cada región maya, ya que aunque unas fueran derrotadas, las demás seguían resistiendo e incluso las que los españoles consideraban vencidas, se volvían a levantar. "A lo largo de 500 años, desde la llegada de los europeos, no hubo ningún siglo sin levantamiento maya. La 'guerra de castas', así llamada por los no mayas y que ocurrió en el siglo pasado, duró unos 50 años. El primero de enero de 1994 es fecha memorable de otro levantamiento maya al terminar el siglo XX. Dura ya años y la problemática de la rebelión no se ha resuelto", nos recordaba Lenkersdorf y sigue vigente. Complementariamente, Nelson Reed, en La guerra de castas en Yucatán, señala que un detonante crucial de la rebelión en la península fue justamente haberles impedido seguir su vida como campesinos libres y plantar su maíz.

Estamos ahora en otra vuelta de la misma tuerca, pero en todo el mundo, incluido el mundo maya: el ataque despiadado a la vida campesina-indígena y a las fuentes independientes de producción de alimentos, bases de su sustento y el de la mayoría de la humanidad. Como resume la demanda de la audiencia sobre Maíz y Soberanía Alimentaria del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), este ataque se despliega tanto a través del avance sobre sus territorios para acceder a los recursos que existen o puedan plantarse allí (entre otros, maderas, minería, agua, biodiversidad, monocultivos de palma, jatrofa y ahora soya y maíz transgénico) como por la destrucción provocada por los sistemas de infraestructura, carreteras, transporte y energía que éstos y otros "desarrollos" demandan, o por los desplazamientos a que obligan a sus habitantes destrozando sus medios de vida, sus culturas y sus asambleas, junto a los muchos problemas asociados al crecimiento salvaje de ciudades, basureros, contaminación, marginación.

La debacle se puede ver desde muchas aristas y "sólo entre todos sabemos todo", como dicen los sabios wixárika. Por el trazado de un mapa colectivo en el TPP. Uno de los puntos de mira paradigmáticos es la destrucción de los sistemas alimentarios independientes, comenzando por la apropiación corporativa de las semillas. Todas las guerras tratan de destruir las fuentes de alimentación del enemigo. Para ello, los transgénicos, con la contaminación inevitable que conllevan y las patentes que criminalizan a las víctimas, son un arma privilegiada. Los conquistadores son ahora empresas transnacionales, que cuentan con ejércitos y gobiernos, para avanzar y defender sus intereses, paliar algunos impactos sociales si les da mejores mercados, o avasallar territorios y reprimir la defensa comunitaria.

Y aunque para las trasnacionales los campesinos y la gente en general no somos "enemigos" sino clientes potenciales (en realidad sólo les interesa la ganancia), apropiarse de las bases de la alimentación les da ambas ventajas: fabricar dependencia y destruir resistencia.

Pese a los ataques, la alimentación de cerca de 70 por ciento de la humanidad sigue estando en manos de la agricultura campesina y de pequeña escala, de pescadores artesanales, recolectores, huertas urbanas. En todas partes, las luchas se siguen tejiendo, en silencio a veces, en estruendo otras, mientras los hombres y mujeres de maíz siguen sembrando y el baktún apenas comienza. Tejiendo también culturas, dicen los indignados: no es que avancemos poco, es que vamos muy lejos.

*Investigadora del Grupo ETC


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La importancia del liderazgo en la educación

La importancia del liderazgo en la educación

Simón Vargas Aguilar* simon.9@prodigy.net.mx

En las últimas semanas, la educación se ha colocado como uno de los principales temas de la agenda nacional, tras la presentación de la iniciativa de reforma al artículo 3º constitucional por parte del presidente Enrique Peña Nieto, el pasado 10 diciembre, mediante la cual se pretende crear el Servicio Profesional Docente; elevar a rango constitucional al INEE; fomentar la autonomía de gestión de las escuelas e incrementar el número de planteles de tiempo completo; así como crear el Sistema de Operación y Gestión Educativas.

Sin embargo, aún existen muchas dudas sobre si esta propuesta podrá ser la punta de lanza para la "transformación educativa" que México necesita, debido a que se requiere hacer mucho más al respecto. Y es que al mirar algunos datos y resultados de algunos organismos internacionales sobre el estado que guarda la educación en nuestro país, el panorama resulta poco alentador: 397.07 puntos en la prueba TIMSS (matemáticas y ciencias) en 2007; 419.89 puntos en la prueba PISA en 2009; apenas 13.74 años de esperanza de vida escolar; una tasa de graduados de 47.02 por ciento en educación media, la cual se reduce a 19.82 por ciento en el nivel superior, y sólo un 17.30 por ciento de la fuerza laboral cuenta con estudios universitarios.

En ese sentido, en 2007 la consultora estadunidense McKinsey & Company publicó un reporte denominado ¿Cómo hicieron los mejores sistemas educativos del mundo para alcanzar sus resultados? En el cual se destaca que "los sistemas educativos que muestran excelencia son dirigidos por equipos de gestión, cuyos miembros han tenido una buena formación y han obtenido altas calificaciones en programas de calidad". Asimismo, se subraya que dichos sistemas han desarrollado estrategias de selección y formación de las personas más competentes para que desempeñen cargos directivos.

En tanto, tres años después, en el reporte ¿Cómo los sistemas educativos que más mejoran continúan mejorando? , los analistas de McKinsey señalan que el liderazgo es esencial para obtener buenos resultados en el ámbito educativo, y hacen énfasis en que existen dos aspectos que destacan de los líderes que impulsan mejoras en los sistemas educativos: la duración de su periodo de gestión, y la continuidad de los procesos, a pesar de los cambios en el liderazgo político y como, a pesar de que el tiempo de gestión de los secretarios de Educación en Inglaterra y Francia es sólo de dos años, esto no ha sido un obstáculo para obtener resultados positivos.

Ante este panorama, dos factores importantes a considerar son: la formación académica, así como el proceso de selección de los candidatos a secretarios de Educación. En este contexto, sólo en Estados Unidos, Corea del Sur e Israel, los aspirantes a ocupar dicho puesto deben superar un proceso de selección en el cual son propuestos en un primer momento y posteriormente son ratificados por el Congreso o por el Consejo de Ministros, en el caso israelí. Mientras que en la gran mayoría de los países, incluido el nuestro, el titular de Educación es elegido mediante designación directa por parte del presidente o primer ministro.

Arne Duncan, secretario de Educación de Estados Unidos, fue nominado por el presidente Obama y ratificado por el Senado en 2009, y logró acceder a su cargo gracias a su amplia preparación académica –graduado magna cum laude con especialidad en sociología por la Universidad de Harvard– y su largo historial profesional estrechamente relacionado con la educación, al desempeñarse durante siete años como director ejecutivo de las escuelas públicas de Chicago.

En tanto que el ministro de Educación de Corea del Sur –uno de los países con mejor desempeño educativo– Lee Ju-ho cuenta con una maestría en Economía Internacional por la Universidad Nacional de Seúl y un doctorado en Economía por la Universidad de Cornell, además de siete libros publicados y más de 20 años de experiencia en el ámbito educativo.

En este contexto, es necesario y urgente que en un tema toral para el desarrollo nacional, como es la educación, se consideren nuevos mecanismos y procesos de selección, así como los perfiles de los mejores candidatos a ocupar puestos de alto nivel en la Secretaría de Educación Pública. Ante el reto que representa ofrecer educación de calidad para millones de niños y jóvenes en nuestro país, se requiere de nuevos liderazgos que pongan en marcha los procesos necesarios para posibilitar que nuestro país acorte distancias con las potencias educativas en el mediano plazo.

*Presidente de Educación y Formación con Valores AC y analista en temas de seguridad, educación y justicia

Twitter: @simonvargasa

Facebook: simonvargasa


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